Resulta difícil abstraerse de tantas y tan válidas opiniones que pronostican, si no una recesión (decrecimiento del PIB en dos trimestres consecutivos), sí que una ausencia de crecimiento. Las causas, ya sabidas: inflación, decrecimiento de la demanda, congestiones, precios de la energía…., hacen que los analistas no sean en absoluto optimistas en sus predicciones en cuanto a la economía.
¿Y en cuanto a los fletes? Pues ya sabemos que en el primer y en el segundo cuatrimestre, los fletes no han descendido y, a pesar de que el ‘boom’ de la demanda remitió, los fletes se han mantenido en el lado alto de la curva. Ocurre además que los armadores, como ya nos hemos atrevido a aventurar, usarán la ‘espada Jedi’ de las ‘blank sailings’, y así va a suceder, ya que tanto la alianza (Maersk y MSC) , como CMA-CGM, integrada en ‘The Ocean Alliance’, han anunciado cancelación de salidas en este tercer cuatrimestre, que retirarán de los tráficos unos cuantos centenares de miles de contenedores. En el tráfico Asia a Europa y EEUU, naturalmente.
De manera que la demanda de bienes ha decrecido y aún decrecerá más. Y ello, por la evidente razón de que los consumidores han decidido gastar en 2022 su dinero en servicios (viajes, ocio, etc.) antes que en bienes (televisores, ordenadores, bicicletas, etc.), por lo que resulta claro que, las cifras de dos dígitos en el crecimiento de la demanda no las vamos a ver en los próximos meses. Pero aparte de esta demanda sobrevenida, existe un movimiento general hacia la containerización y una tendencia, digamos subyacente, al crecimiento de la misma, por lo que no auguramos un decrecimiento de los fletes en el tercer cuatrimestre, al menos en lo que se refiere a tráficos de y para puertos españoles, los cuales, muy posiblemente, se mantendrán en niveles actuales, que no son bajos precisamente.
Uso y abuso de las ‘blank sailings’
Seguimos pronosticando un uso intensivo de las ‘blank sailings’ por parte de los grandes armadores, y en época e incertidumbre general como es la que estamos atravesando, podemos anticipar que estamos convencidos de que en cualquier caso los fletes no bajarán mucho más en 2023, a pesar de que entren en el mercado las nuevas construcciones; pero hay un factor importante a tomar en consideración: en 2023 comienzan a aplicarse las normas IMO relativas a la disminución de la capacidad de contaminación de los buques, con la aplicación de las disposiciones relativas al Carbon Intensity Index (CII) y el ‘Índice de Eficiencia de buques Existentes’ (EEXI). Ambas pretenden alcanzar los objetivos de reducción de un 40% las emisiones de CO2 en 2030 comparadas con las de 2008. La medida va a suponer el achatarramiento de una determinada cantidad de buques que no puedan cumplir las normas, afectando a un cierto número de portacontenedores.
2023 en fin, nos traerá muchas novedades que iremos examinando desde NAUCHERglobal.

