La XI Travesía El Camino a Vela se despide de A Mariña Lucense y pone rumbo a la Costa da Morte. Tras su paso por Ribadeo y Viveiro, la flotilla de veleros afronta hoy la etapa entre Viveiro y Cedeira, adentrándose en uno de los tramos más atlánticos y emblemáticos del litoral gallego en su camino hacia Santiago de Compostela. Durante el fin de semana, los peregrinos del mar realizarán escala en Ferrol y A Coruña antes de continuar su travesía por Muxía, Muros, A Pobra do Caramiñal y Vilagarcía de Arousa. Posteriormente, alcanzarán Padrón para completar a pie los últimos kilómetros hasta Santiago, donde está prevista su llegada a la Plaza del Obradoiro el próximo 27 de junio.
En esta fase de la travesía, el lema de la presente edición, ‘las Profesiones Azules’, adquiere una relevancia especial. La navegación por la Costa da Morte permite poner en valor la estrecha relación de este territorio con el mar, a través de actividades como la construcción naval, la pesca, la gestión portuaria y otros oficios marítimos que forman parte de su identidad histórica y cultural. Además de reconocer ese legado, la iniciativa subraya el papel que estas profesiones desempeñan en la actualidad como motor de empleo, innovación y desarrollo sostenible para las nuevas generaciones.
La jornada de este viernes llevará a la flotilla hasta Cedeira, donde los participantes dispondrán de tiempo libre para conocer la localidad y su entorno marinero. El sábado, 20 de junio, los veleros pondrán rumbo a Ferrol, ciudad estrechamente vinculada a la tradición naval española. Allí, los peregrinos realizarán una visita guiada por algunos de los espacios más representativos de la localidad. La siguiente etapa tendrá lugar el domingo, con destino a A Coruña. A su llegada, está previsto el sellado de credenciales y una recepción institucional organizada por la Autoridad Portuaria.
La XI Travesía El Camino a Vela inició su singladura el pasado 9 de junio en Hondarribia. Desde entonces, la expedición ha recorrido el litoral cantábrico con escalas en el País Vasco, Cantabria y Asturias, antes de entrar en aguas gallegas por Ribadeo y continuar su navegación por A Mariña Lucense. La travesía combina deporte, cultura y peregrinación, recuperando la histórica vinculación del Camino de Santiago con las rutas marítimas y acercando a sus participantes al patrimonio costero del norte peninsular.

