Cada vez son mas. Cada día que amanece nos descubrimos temiendo que en algún otro lugar del mundo haya aparecido algún factor disruptivo que haga la navegación marítima- comercial- no lo olvidemos, cada vez mas conflictiva.
El Mar Rojo, los hutis, y progresivamente la costa oriental de África en donde se han incrementado unas actividades de piratería que mantenían un perfil muy bajo.
Ormuz, un conflicto que no reduce impacto y que promete escalada, sin ninguna evidencia en un sentido u otro, positivo/negativo de que las cosas vayan a cambiar.
El Canal de Panama y las decisiones de sus gobernadores de reducir el número de tránsitos por las necesidades de reducción de calados y excesivo consumo de agua dulce en las esclusas. Las consecuencias son congestiones
Las vías navegables europeas, que por razón de la sequía han obligado a reducir la carga transportada en gabarras y buques fluviales. Las consecuencias…. congestión
La guerra ruso-ucraniana en su ámbito marítimo: ataque a buques cargueros en los dos lados del conflicto. Odessa,Novorossysk, Crimea…. El conflicto en la zona causa graves incidencias en el tráfico petrolero y granelero.
Así es que la perspectiva del transporte marítimo no es precisamente halagüeña para los próximos meses. Disrupciones que tensionan y mucho las cadenas de suministro y la estabilidad de las rutas marítimas.
En este punto deberíamos dar rienda suelta a nuestro pesimismo y aventurar una cercana distopia en este mundo nuestro, justo después de noviembre cuando el emperador de occidente pierda sus elecciones o no acepte un resultado adverso para sus intereses, lo que añadiría mas tensión a las relaciones internacionales.
Sin embargo, se construyen más buques, más gaseros, más porta coches, más petroleros, más portacontenedores, sorprendentemente, o no,. La confianza de los navieros es de admirar a la vista de las progresivas dificultades que aparecen en su actividad, así como su convicción acerca de las posibilidades de la marina mercante mundial de seguir adelante con su cometido: llevar mercancías de un sitio a otro a través de los océanos, tarea esta nada fácil hoy por las dificultades que se presentan en los puntos conflictivos que citamos más arriba, y las que con seguridad aparecerán , sobre todo en Oriente medio y en el Mar Negro, si no remiten los conflictos
Tanto el secretario general de la ONU, como el de la OMI, hacen llamamientos tendentes a mitigar cuando menos, los daños que los conflictos ocasionan a los tráficos de mercancías y a los marinos que sufren directamente las consecuencias de los conflictos; pero la realidad es dura, y hoy, las reglas internacionales no parece que sean de universal aceptación, y en consecuencia, los llamamientos de los representantes de los organismos internacionales que sustentan las reglas, no da la impresión de que tengan un eco positivo.
Y a todo esto, si a corto plazo nos vamos quedando sin marinos para tripular y gobernar toda la marina mercante mundial cuya flota se está renovando y aumentando, surgirá otro factor disruptivo en el flujo de mercancías de un punto a otro: la falta de tripulantes para la flota mundial. Los MASS (Maritime Autonomous Surface Vessel) no van a solucionar este problema en los próximos diez/veinte años; pero la carencia de marinos se hará evidente muy pronto.
El paisaje, pues, presenta: guerras, problemas climáticos, si, climáticos a pesar de los que niegan las evidencias cada vez mas patentes, gobernanza del tráfico marítimo mundial, nuevos buques y nueva tecnología, escasez de marinos, todo ellos componen el incierto panorama al que se enfrenta la industria marítima y sus protagonistas hoy. Pero no olvidemos que al final, Ulises llego a Ítaca, que siempre ha estado ahí, esperándonos.

