Ayer, domingo 26 de abril de 2020, varios medios de comunicación publicaron sendos artículos -entre ellos uno excelente del capitán de la marina mercante y periodista Jesús Cacho en Vozpopuli- alertando sobre la necesidad de España de recuperar sus industrias médicas, deslocalizadas a China y otros países con salarios muy bajos. La pandemia del
Covid-19 ha puesto en evidencia que esas industrias hubieran sido esenciales para atajar antes la extensión del virus y salvar, quizás, miles de vidas. Pero carecíamos de fábricas que produjeran mascarillas, respiradores y otros equipos de protección individual. Los profesionales sanitarios infectados suman más del 20 por ciento del colectivo. Numerosas son las denuncias de que han trabajado sin apenas protección. Todo conduce a pensar que necesitamos poner en marcha un plan de reindustrialización, por costoso que sea, que devuelva al país, entre otras industrias, la producción directa de equipos y material sanitario.
Tal vez haya llegado también el momento de replantearnos la existencia de las banderas de conveniencia, también llamadas eufemísticamente open registers. Aunque permanezca en la sombra, el transporte marítimo constituye un servicio esencial en cualquier caso de emergencia social, pero la flota abanderada en España, que en 1979 llegó a superar con creces los siete millones de toneladas de peso muerto, apenas alcanza hoy el millón de TPM. Buscando una bandera competitiva, es decir un pabellón que les permita contratar marinos en el mercado mundial, mucho más baratos, e inspecciones más ágiles y menos arbitrarias, los armadores españoles y europeos -salvo los griegos- han deslocalizado sus buques a países como Panamá, Liberia, Vanuatu, Malta, Chipre, etcétera.
Estos momentos de pandemia podrían, quizás, motivarnos a estudiar qué tendríamos que hacer para que los buques volvieran al pabellón español. Son esenciales y deben regresar. No puede ser un problema irresoluble ni el coste debe ser prohibitivo. Mejórese el funcionamiento de la Administración y establezcánse los incentivos precisos para recuperar la marina mercante bajo pabellón español. Habríamos sacado algo positivo del Covid-19.

