Resulta quizás aventurado el avanzar una opinión acerca de lo que está ocurriendo en el Sur del mar Rojo, en aguas cercanas al Norte de Yemen dominado por los rebeldes hutis –rebeldes porque están rebelados y en lucha contra el Gobierno del Estado desde hace tiempo-. Recordemos aquí que el Gobierno legítimo de Yemen está apoyado por Arabia Saudita y el de Yemen del Norte (controlado por la etnia huti) lo está por Irán. Tanto Irán como los hutis son enemigos declarados de Israel y, actuando como agente ejecutivo de Irán, el poder huti golpea a los buques que tengan que ver con Israel en el mar Rojo y, por extensión, amenaza a todo tipo de tráficos.
Diversos armadores, entre ellos, varias de las mayores navieras de contenedores: Maersk, MSC, Hapag-Lloyd, Evergreen, OOCL, Cosco, CMA-CGM, ONE, ZIM, HMM… y de otro tipo como Wallenius Wilhelmsen y BP (pero no todas) se han pronunciado por no hacer pasar sus buques por la ruta mar Rojo-Canal de Suez en su viaje desde Extremo Oriente hacia Europa, con el objeto de evitar el peligro que suponen los posibles ataques de los hutis para buques, tripulaciones y carga a bordo, enviándolos vía cabo de Buena Esperanza en el Sur de África. Pero todavía hay navieras, como Hoegh Autoliners que, de momento, no cancela el paso de sus buques por el mar Rojo.
Una especie de histeria colectiva se ha desatado en los medios de comunicación acerca de la crisis del mar Rojo que, si bien es preocupante, sin ninguna duda, por lo que tiene de proceso de escalada en una confrontación entre Israel y Hamas que se está extendiendo a otras áreas geográficas como es el caso que nos ocupa; no supone en este momento una crisis para el transporte marítimo que ocasione ruptura, retrasos extraordinarios o disrupciones graves en la cadena de suministro.
En lo que se refiere al tráfico de contenedores, lo que ocurrirá, mientras los buques extiendan su viaje desde Extremo Oriente a Europa, pasando por el cabo de Buena Esperanza, será que el viaje se alargue de 10 a 12 días dependiendo si el destino son puertos atlánticos o mediterráneos, y esto traerá como consecuencia un aumento de consumo de combustible de los buques durante diez o doce días mas que se repercute en el coste del viaje.
A su vez el ahorro del pago del peaje del canal de Suez, supondrá un menor coste del propio viaje. Se puede aventurar que en buques portacontenedores de 15.000 TEUs puede significar un sobre coste de entre 400.000 y 500.000 euros en cada viaje que, si el buque hace el viaje cargado con 12.000 TEUs significa un coste adicional de 30 a 60 dólares por contenedor. Pongan ustedes un aumento del seguro y tendrán un coste máximo de 70 dólares por contenedor.
Bien es verdad que, al alargarse el viaje, los contenedores tardarán más tiempo en descargarse, vaciarse y estar disponibles para un nuevo trayecto, con lo que pude ocurrir que la disponibilidad de equipos en el tráfico Este-Oeste resulte dañada.
No olvidemos que el tráfico de gas natural y petróleo crudo no tiene por qué sufrir, e Irán se guardará mucho de autorizar e instigar a los hutis en llegar mucho mas allá.
Los tráficos de Europa a América y viceversa y de igual manera con África y el resto del mundo no se van a ver sensiblemente alterados. Se trata de zonas a los que esta situación geopolítica no les afecta prácticamente en nada.
Por otro lado, Estados Unidos y diez países aliados han conformado una fuerza marítima que actuará en el mar Rojo para mantener abierto y seguro el tráfico de aquellos armadores. que deseen navegar en la zona y, como hemos dicho, no parece que Irán vaya a llegar mas lejos.
Para concluir: como en tantas ocasiones, algunos medios de comunicación tienden en general a magnificar lo que les parecen noticias que pueden destacarse; pero que la realidad se encarga de colocar en su sitio. Recordamos aquí las primeras noticias en las televisiones acerca de las restricciones en el canal de Panamá… parecía una crisis de efectos universales.
No existen razones para ser optimistas respecto de la situación geopolítica mundial; pero en lo que se refiere a la amenaza huti en el mar Rojo, la situación no parece que se vaya a desmadrar. Si bien, y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, veremos un clásico intento de subida de fletes por parte de los armadores de contenedores que están en un momento bajo.

