En estos tiempos, y fruto de las debilidades en la cadena de transportes ocasionados por las congestiones en puertos, retrasos por parte de las navieras, y un no muy corto etcétera de razones, todas atribuibles a la operatividad de los tráficos marítimos, están apareciendo operadores outsiders , algunos de envergadura como Wan-Hai, pero otros de menor capacidad como es el caso de la naviera creada por Lidl, Tailwind Shipping Lines, que opera con buques de hasta 2.000 TEUs en tráficos uno o dos puertos de carga por otros uno o dos de descarga en Europa con mercancía de la cadena de distribución, entre otros que han ido apareciendo a lo largo de 2021 y 2022.
El más reciente es el caso de KC Group Shipping, de Glasgow, que ha montado junto a un socio chino, un servicio con portacontenedores de 1.600 TEUs, el primero de los cuales ha llegado a Greenock Ocean Terminal en Greenock (Glasgow) después de cargar en Ningbo y Shenzhen. Los socios chino-escoceses tienen la intención de mantener el servicio con seis buques escalando en los dos puertos chinos citados y en los de Liverpool y Greenock en su retorno a Europa. Claro que el viaje de vuelta lo harán con… ¡whisky! nada menos, hacia China.
Pero la realidad de estas aventuras es que muestran un camino a recorrer por agrupaciones de operadores asociados en las dos puntas del tráfico y muestran una gran iniciativa que, sin duda, alivia las incertidumbres que planean continuamente sobre los sufridos cargadores/receptores.
En estos tiempos recientes, el fletamento de estos buques de pequeño tamaño, contando naturalmente con contenedores suficientes, está demostrando no ser una alocada aventura, con capacidad de aliviar los sufrimientos de la cadena de transporte

