En el momento de escribir estas líneas, los expertos no se atreven a predecir un escenario -ni siquiera para la próxima semana- de cómo evolucionará la situación en el golfo Pérsico.
No es extraño: la delirante actuación del país más poderoso, por un lado, y los diversos jugadores de peso en el mundo del petróleo, por el otro, plantea innumerables situaciones posibles.
Si dejamos al sr. Trump aparte e intentamos dar un vistazo a los petroprotagonistas nos encontramos con lo siguiente:
La cadena empieza por los productores de crudo, los que lo transportan, los que lo refinan, los que lo vuelven a transportar y, como no, los consumidores más potentes.

La primera conclusión es que en este sector también se reproduce la ya estructural pugna EEUU vs China.
La segunda es que China supera de largo a los EEUU en flota petrolera pero es superada ampliamente por este en producción. Y los dos países están ahí, ahí en capacidad de refino y como megaconsumidores.
Si nos centramos en el problema crucial de estos días, es decir el bloqueo del estrecho de Ormuz que estrangula el suministro de crudo a muchos países, nos encontraremos con el siguiente ranking referido a navieras especializadas en buques petroleros:

Y, claro, aparecen tres hechos divertidos:
- Que los petroleros chinos no están siendo inquietados por Irán en su paso por Ormuz.
- Que la llamada flota oscura, de ser una sola naviera, ocuparía el primer puesto de la clasificación y con enorme diferencia con el segundo clasificado.
- Que la llamada flota oscura sirve a los intereses comerciales de Rusia, Irán y hasta hace poco, de Venezuela y, por supuesto, tampoco es inquietada por Irán.
Resumiendo:
- A día de hoy, el 28 % del petróleo producido en los países sunitas (Irán es chiita) del golfo Pérsico está evitando Ormuz al utilizar la vía marítima por el mar Rojo y los oleoductos de la región que siguen operativos.
- A día de hoy, la capacidad de los petroleros que sí pueden transitar por Ormuz representa el 60% de la capacidad mundial. Recordemos que el petróleo producido en la zona es el 20% del total global.
- Todos los países están movilizando sus reservas para asegurar el suministro y no disparar el precio.
Los principales países productores (EEUU, Rusia, China, Venezuela…) están aumentando su capacidad de suministro sin arriesgarse a navegar por Ormuz y, de paso, aprovechar el precio actual.
Si nos olvidamos de los petroleros y enfocamos a los otros buques atrapados, la Organización Mundial del Comercio (OMC) nos da datos como estos:
En las últimas 48 horas (5 y 6 de abril), 21 buques han transitado por el estrecho, mayoritariamente hacia China e India.
De los aproximadamente 100 buques que permanecen fondeados en el saco del Pérsico, la mitad son portacontenedores y el resto, graneleros (unos 30) y de carga general y car carriers (unos 20).
El resumen es que el estrecho de Ormuz no está cerrado, pero su paso se ha vuelto selectivo.
Entonces, excepto para los que estamos condenados a ir regularmente a la gasolinera, ¿por qué está la cosa en el aspecto económico tan alarmantemente mal si, visto lo visto, y si no se alarga demasiado, parece manejable?
Pues habrá que preguntárselo a los que, desde su situación de poder, están dispuestos a jugar sucio.
Víctor Rubio
P. S. ‘Drill, baby, drill’
La frase que Donald Trump repite como un mantra no fue gestada por él. La autora fue una diputada republicana hace 20 años y su objetivo era que la Administración de su país autorizara las perforaciones petrolíferas en los santuarios naturales de Alaska. Actualmente, las explotaciones de las grandes petroleras en esa región privilegiada de la naturaleza van viento en popa, ¡como nunca!

