La flota mercante de transporte bajo bandera española cae a 84 buques y 1,7 millones de GT, con descensos de dos dígitos en arqueo y peso muerto, mientras sigue creciendo la flota controlada bajo pabellón extranjero Con datos provisionales a 31 de diciembre de 2025, se confirma una tendencia preocupante que Anave, representante de las navieras, viene señalando desde hace casi una década: el pabellón español no es competitivo.
En 2025, la flota controlada bajo bandera española (Registro Especial de Canarias, REC) se redujo en siete unidades, pasando de 91 a 84 buques. Por primera vez en la historia, España cuenta con menos de 90 buques mercantes de transporte navegando bajo pabellón nacional. El resultado es un nuevo mínimo histórico en número de buques.
En términos de capacidad, la caída es aún más acusada: el arqueo (GT) desciende un 16% (de 2,1 a 1,7 millones) y cerca de un 20% en peso muerto (de 1,4 a 1,1 millones). En términos de tonelaje, se sitúa por debajo de los 2 millones de GT por primera vez en 22 años y marca el mínimo de los últimos 25. La pérdida de tonelaje se explica en buena medida porque las bajas han afectado a buques de gran porte, y muy particularmente a los metaneros. En el segmento de gases licuados, el número de unidades bajo pabellón español pasa de 13 a 10 y el tonelaje cae un 22,2% en GT y un 22,4% en tpm. En paralelo, crece el número de buques controlados por navieras españolas bajo pabellón extranjero, que pasa de 114 a 119 unidades (cinco más).

Los pabellones extranjeros, un 59% de la flota
Sin embargo, ese incremento no logra compensar la pérdida del REC. Como consecuencia, el conjunto de la flota controlada pierde dos unidades y reduce su capacidad total: 4,8% en GT y -4,2% en tpm. Por tipos de buque, el pabellón español no registra crecimiento en ningún segmento y pierde dos buques de carga general, tres metaneros y dos buques de pasaje. En cambio, bajo pabellón extranjero aumenta la flota controlada de buques de carga general en cuatro unidades y la de buques ro-ro en dos, mientras que disminuye en una unidad la flota de buques de pasaje.
En número de buques, los pabellones extranjeros concentran ya el 59% del total de la flota controlada por armadores nacionales. En términos de arqueo, casi dos tercios del total de GT, en torno al 64%, está ya abanderado en otros pabellones. La cuota de buques con pabellón nacional ha disminuido en diez puntos porcentuales en tan solo cinco años y también registra un mínimo histórico.
60 buques, en el Registro de Madeira
El 52% de la flota controlada se registra en otras banderas del Espacio Económico Europeo, con una preferencia creciente por registros como Madeira, Malta o Chipre. El registro portugués de Madeira gana peso como pabellón preferido de los armadores españoles y acoge ya cerca de 60 buques, con alrededor de 1 millón de GT controlados por navieras nacionales.
Más allá de la estadística, Anave recuerda que el dato de fondo es que la flota mercante constituye un activo estratégico para cualquier país: contribuye a la seguridad de suministro, la capacidad logística en crisis, la resiliencia del comercio exterior, el empleo y la formación marítima y el mantenimiento de un ecosistema industrial y de servicios asociado al transporte marítimo. Por ello, otros países están reforzando la atractividad y estabilidad de sus registros, compitiendo en agilidad administrativa, marco fiscal y laboral y previsibilidad regulatoria dentro de las reglas europeas e internacionales.
Estrategia Marítima: recuperar competitividad
La Estrategia Marítima de España 2025-2050 ya señala esta tendencia y el riesgo asociado a la pérdida de peso del pabellón nacional. Los datos a cierre de 2025 refuerzan la necesidad de que esa hoja de ruta se traduzca en medidas efectivas para recuperar competitividad. Revertir la dinámica exige un marco que permita que el pabellón español compita en condiciones comparables con los registros del entorno europeo, reduciendo desventajas de coste y cargas administrativas y aportando estabilidad y seguridad jurídica a las decisiones de inversión.
Hoja de Ruta de Marina Mercante
Desde la Dirección General de Marina Mercante (DGMM), se señala que uno de los ejes para recuperar el prestigio del pabellón español y de la flota mercante es que el Registro Especial de Buques de Canarias (Rebeca) vuelva a tener la importancia que requiere. De manera proactiva, la DGMM insta a parar la fuga de inscripciones de buques desde el REC a otros Estados de abanderamiento.
Causas de la fuga del pabellón español
- Falta de competitividad: El Registro Especial de Buques y Empresas Navieras de Canarias (Rebeca), diseñado para ser competitivo, no logra equipararse a otros registros europeos, lo que lleva a los navieros a abandonar la bandera española.
- Costes operativos y fiscales: Los países de la Unión Europea ofrecen condiciones fiscales y de seguridad social más ventajosas.
- Reforma del REC: Aunque se están realizando esfuerzos para reformar el Registro de Canarias y frenar la fuga, la pérdida de buques persiste.
- Desvío a otras banderas: Portugal, y Madeira en concreto, es uno de los principales destinos preferidos por las navieras españolas para registrar sus buques
La burocracia, la falta de agilidad y la complejidad administrativa son algunos de los factores que están provocando el éxodo de los armadores del Rebeca, creado en 1992, y que acumula bajas desde hace dos décadas. Pese a los intentos por intentar reformarlo, prosiguen las voces que reclaman un replanteamiento integral para mejorar la competitividad del pabellón español.
Desde Anave, la asociación que agrupa a las principales navieras del Estado, se recuerda que en los últimos 10 años el Rebeca ha perdido más de la mitad de los buques inscritos y aunque desde distintos partidos y organizaciones se han tratado de pelear mejoras para hacer atractivo este registro frente al de otros países, de momento, no se ha conseguido.

