Un megabuque de 400 metros de eslora, 59 de manga y 15,7 metros de calado, con capacidades desde 19.000 a 23.500 TEUs paraliza la navegación por el canal de Suez. Hoy navegan 77 buques como este en el mundo y todos viajan a través del canal de Suez desde Extremo Oriente hacia Europa. Los que navegan desde Extremo Oriente a la costa Oeste de Estados Unidos son, de media, de 15.000 TEUs, y los que pasan el canal de Panamá no pueden tener capacidad de más de 14.000 a 15.000 TEUs, siempre acompañados de remolcadores. Es otra historia.
Esta es la realidad. Un buque ha parado el 12% del comercio mundial, que se dice pronto. ¿Cuánto tiempo?… Parce que poco. ¿Puede volver a pasar? Sí, porque hoy navegan 77 buques “hermanos” por esos mares de Dios. Y si uno para el canal de Suez, otro pierde en un temporal 1.382 contenedores en la mar, con el consiguiente desastre que se monta para saber cuantos eran, de quien eran y de donde y hacia donde iban, además de saber si los que quedaban a bordo (más de 12.000) estaban dañados o no.
A partir de aquí, el alcance de los incidentes y/o accidentes marítimos hoy en día tiene cada vez mayor repercusión en la vida de los ciudadanos y en los costes de las aseguradoras que, desde el año 2019, vienen avisando del problema.
Pero es algo –como siempre ha pasado en la historia de la humanidad- de lo que no nos preocupamos hasta que llega el drama. “Te acuerdas de Santa Bárbara cuando truena”, que dice el refrán español. Y esta es la realidad. Veremos cual es el coste final de sacar al EVER GIVEN de la varada. Veremos lo que les cuestan a las compañías de seguros, los costes directos e indirectos (si es que sube mucho el precio el crudo las compañías de gas y electricidad nos lo harán pagar).
Y así quedaremos… hasta la próxima. Pese a que es una alegoría, uno recuerda la cita bíblica de la “torre de Babel” que tan alta se quiso hacer que el Señor deshizo el intento como casi todos sabemos (otros interesados lo pueden investigar).
Algunas torres de Babel estamos construyendo sin pensar en los efectos que hoy llamamos colaterales que puede tener una deficiencia en el invento. Los ULCV (Ultra Large Container Vessel), merecen un pensamiento.
El gobierno, la formación de la tripulación, el mantenimiento de los sistemas y, sobre todo, la incidencia en el entorno en caso de incidente, son factores que deberían de tenerse en gran consideración. Conocemos hoy casos de buques de menos de quince años, portacontenedores de 15.000 TEUs que tienen los compases magnéticos y las giroscópicas absolutamente dejados.
El EVER GIVEN navegaba por Suez con nueve alturas de contenedores con un viento de mas de 30 nudos atacándole por el costado de popa BR. ¿Cuál era el margen de maniobra para no salirse del canal central en Suez con fondo de 25 metros?
Esta es una pregunta interesante, que hoy se refiere al pasado. Lo que nos interesa ahora es su reflotamiento.
Agustin Montori

