Quedamos con don Alejandro Aznar Sainz el miércoles 6 de abril a las 12.30 horas. Sus oficinas están situadas junto al Museo del Prado, a unos cientos de metros de la Dirección General de Marina Mercante. Para acceder a ellas, una puerta de madera y cristal con la célebre A que exhibían los buques de Naviera Aznar en la chimenea. El antedespacho del señor Aznar es un espacio acogedor, con libros de Historia y libros técnicos y jurídicos que giran en torno al mundo marítimo, particularmente al transporte por vía marítima. Y cuadros y fotos de buques de Naviera Aznar en las paredes enmarcados en discretos perfiles de madera. Nada de ostentación, sosiego y sencillez, el visitante ha de sentirse cómodo. El valor reside en las personas, no en los objetos.

Alejandro Aznar inspira confianza. Se muestra atento, habla pausado y escucha, en ningún momento pretende abrumar a su interlocutor. Al acabar la entrevista tuve la sensación de haber mantenido una conversación fluida con un hombre sensible, culto y bien informado, que se dedica a crear empresas y a mejorar el presente a través de un despliegue de actividad en el mundo de las asociaciones civiles, convencido de que la unión es la palanca necesaria para el progreso. Ha presidido la Asociación de Navieros Españoles (Anave), ha presidido la Real Academia del Mar y ahora preside el Clúster Marítimo Español (CME).
La amplia entrevista con Alejandro Aznar, durante buena parte de la cual estuvo presente el director del CME, Fernando Izquierdo Sans, saldrá publicada en tres partes, ordenadas en función de los temas tratados.
Pregunta. ¿A qué se dedica el Clúster Marítimo Español?
Respuesta. El Clúster es una organización que representa al sector marítimo, a todos los negocios, instituciones, asociaciones y empresas que tienen relación con la mar. Somos ahora 140 socios, la Armada, navieras, compañías de seguros marítimos, bancos que financian al sector marítimo, asociaciones de barcos de recreo, puertos deportivos y puertos comerciales, ingenierías navales, astilleros, industria auxiliar, pesca, remolcadores… El objetivo es extender y mejorar la llamada economía azul.
P. ¿Su misión es actuar de lobby de los intereses marítimos?
R. Sobre todo la misión es servir de vehículo de comunicación del sector con el Gobierno y con la Administración. Tenemos una Administración pública muy dispersa, el mundo marítimo depende de nueve ministerios. En otros países de nuestro entorno, como Francia, Portugal o Grecia, los asuntos marítimos están agrupados en uno o dos organismos con el máximo rango político. En el Clúster contamos con un Consejo Consultivo donde están representados los nueve ministerios con competencias en el sector marítimo. Es imprescindible para que las cosas marchen bien que sepamos lo que piensa la Administración y que ellos sepan lo que piensa la sociedad civil. Esa es la labor del Clúster, muy necesaria en este país donde los asuntos marítimos siguen tan dispersos como hace un siglo.
P. El Clúster Marítimo Español es poco conocido.
R. En efecto. Tenemos que aumentar la visibilidad social del Clúster. El sector marítimo es un sector estratégico que ha de ser considerado por la Administración como tal. La economía azul es muy importante y tiene una magnífica acogida por la sociedad. Hay que darle más visibilidad, la estrategia de comunicación es un punto muy importante.

P. Hay numerosas organizaciones del mundo marítimo, divididas a su vez por comunidades autónomas…
R. En este país hay cierta dispersión en todo. Se trata de coordinarse. En el CME están asociados la mayoría de los clústers autonómicos. Los integramos y apoyamos. Contra la dispersión, la unión, no hay otro remedio.
R. (Fernando Izquierdo). Nosotros representamos al sector frente a la Administración central. Los clústers de cada comunidad lo hacen ante sus respectivos Gobiernos. Somos complementarios. Entre nuestros socios está ANEN [Asociación Nacional de Empresas Náuticas], la Federación Española de Asociaciones de Puertos Deportivos y Turísticos y numerosas empresas privadas. El CME es transversal.
R. La presencia de empresas individuales en el Clúster, más allá de que pertenezcan a asociaciones que también estén, es muy importante. Necesitamos que las empresas se impliquen.
P. ¿En el clúster también participa el sector turístico costero?
R. Incluir al sector marítimo turístico y costero en la economía azul, y por tanto en los clústers, fue una decisión europea. Yo no estoy del todo conforme, pero ahí está. El hecho de tener tanta costa y una potente industria turística coloca a España en una posición muy relevante dentro de la economía azul europea.
P. Qué combustible usaremos en el futuro?
R. ¡Uy! Si lo supiera, a lo mejor invertía en ello. Como no tengo ni idea no pienso invertir hasta que no esté claro.
P. ¿Cree que el gas es una solución intermedia?
R. Claro, el gas puede ser el combustible de transición, aunque a los precios de ahora…

P. Fue usted unos de los impulsores del Museo Marítimo Ría de Bilbao y ahora preside la Real Academia del Mar…
R. No, ya no soy presidente de la Academia del Mar. Lo fui, hice mi labor y ahora está Carlos Cremades, presidente de Marflet. En los años en que yo estuve de presidente la Academia cambió de rumbo. Había muchas oportunidades de mejora. Buscamos nuevos socios, iniciamos la lectura pública de los discursos de entrada, dotamos de recursos a la Academia y firmamos un convenio con la Real Liga Naval, a cuya sede, magnífica, por cierto, nos trasladamos. Aproveché que las cosas estaban encauzadas para retirarme. Había culminado mi proyecto. Ahora Carlos Cremades, que es un erudito, ha tomado el relevo.
P. En uno de sus discursos afirmó usted que la Academia es impulsora de la cultura marítima, pero si no estoy mal informado en su seno no hay escritores de la mar.
R. Según los estatutos, la misión de la Academia es impulsar la cultura marítima. Hay que trasladar su crítica a Carlos Cremades. Se ha aumentado el número de socios intentando que haya una amplia representación. No sé si hay escritores. Yo le puedo decir que la Academia ha reconocido trayectorias personales y profesionales. Dentro de dos semanas, por ejemplo, se incorpora Sendagorta.

