El informe ‘Turning hydrogen demand into reality: Which sectors come first?’ (‘Hacer realidad la demanda de hidrógeno: ¿Qué sectores van primero?’, que acaba de publicar la International Chamber of Shipping (ICS), identifica los sectores de demanda de hidrógeno y las ubicaciones de esta. Escrito por Stefan Ulreich, profesor de Economía Energética en la Universidad de Ciencias Aplicadas alemana de Biberach. El texto se centra en el potencial del hidrógeno limpio para funcionar como portador de energía y materia prima para descarbonizar múltiples sectores, especialmente aquellos que son difíciles de reducir.
El informe identifica que, para satisfacer la demanda futura de hidrógeno, la escala de la demanda de electricidad renovable para la producción de hidrógeno verde no tiene precedentes y genera oportunidades y desafíos únicos en una generación. Se requieren infraestructuras, incentivos para respaldar la demanda, acceso al suministro de energía y un entorno propicio con certeza a largo plazo para que los nuevos sectores adopten el hidrógeno verde.
Al respecto, el secretario general de la ICS, Guy Platten, explica que “para que la demanda mundial de hidrógeno mantenga el escenario de cero emisiones netas para 2050 al alcance, esta tendría que multiplicarse por cinco respecto de los niveles actuales para alcanzar aproximadamente 500 millones de toneladas entre 2030 y 2050.
Variabilidad de la demanda
Una de las principales conclusiones de este informe es la gran variabilidad de la demanda potencial. La industria dominará la demanda de hidrógeno. Sin embargo, el transporte marítimo puede desempeñar un papel clave como facilitador de la economía del hidrógeno. El informe destaca tres economías como los principales mercados que impulsarán inicialmente la demanda de hidrógeno: Corea del Sur, Japón y la UE. Europa tiene como objetivo 20 millones de toneladas de hidrógeno al año para 2030 y la mitad de ese volumen procederá de fuentes importadas.
Stefan Ulreich, autor del informe, señala que “lo que estamos viendo es que la demanda anual de hidrógeno significaría aumentar la flota para transportar hidrógeno por barco. Para satisfacer un aumento global si se comercializaran 30 millones de toneladas de hidrógeno en todo el mundo, podríamos necesitar hasta 411 nuevos buques de hidrógeno (para largas distancias) o hasta 500 buques si se transportara como amoníaco”.

