DNV ha presentado recientemente en Madrid su informe ‘Energy Transition Outlook 2050 Spain 2024’, que ofrece una visión detallada sobre el camino hacia la descarbonización de la economía española en las próximas décadas. Aunque el informe analiza diferentes sectores, el transporte marítimo ocupa un lugar destacado debido a los retos y oportunidades que presenta para alinearse con los objetivos climáticos nacionales e internacionales.
Según el informe, el transporte marítimo deberá reducir significativamente sus emisiones de CO₂, pasando de los actuales 120 millones de toneladas (Mt) a solo 24 Mt en 2050. Para lograrlo, el sector adoptará combustibles alternativos derivados del hidrógeno, como el amoniaco y los llamados combustibles sintéticos (e-fuels), que reemplazarán paulatinamente a los combustibles fósiles tradicionales. Este cambio será posible gracias al desarrollo de una infraestructura de producción de energía renovable robusta que impulse la producción de hidrógeno verde, alimentada por una capacidad instalada proyectada para 2050 de 120 GW de energía eólica y 230 GW de energía solar fotovoltaica.
El hidrógeno y sus derivados, esenciales para el transporte marítimo y otros sectores como la aviación, tendrán un impacto significativo en la transición energética. Según DNV, a partir de la década de 2030, el hidrógeno electrolítico será un pilar energético en España, con una producción estimada de 2,6 Mt anuales para 2050. Aunque gran parte de esta producción se destinará a la exportación y a usos industriales, también desempeñará un papel clave en la descarbonización del transporte marítimo.
Bajo coste de la electricidad renovable
La competitividad del hidrógeno producido en España, impulsada por el bajo coste de la electricidad renovable, posicionará al Estado como un líder en la exportación de combustibles limpios hacia Europa a partir de 2040. Este desarrollo estará respaldado por inversiones en infraestructuras clave que asegurarán la producción, almacenamiento y distribución eficiente de estos combustibles alternativos. Asimismo, los puertos españoles desempeñarán un papel fundamental en este proceso. Su electrificación no solo reducirá la dependencia de combustibles fósiles, sino que también mejorará la eficiencia energética y reducirá las emisiones locales, contribuyendo a una mayor sostenibilidad en las operaciones portuarias.
A pesar de que el transporte marítimo internacional no está completamente cubierto por los objetivos de reducción de emisiones del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (Pniec), el informe enfatiza la importancia de este sector en la estrategia global de descarbonización. Las normativas de la Organización Marítima Internacional (OMI) y las políticas europeas serán determinantes para fomentar la adopción de combustibles alternativos en la navegación internacional, alineando al sector con los estándares climáticos globales.
El informe subraya que la posición estratégica de España como puerta de entrada al sur de Europa y su sólida infraestructura portuaria convertirán al país en un hub logístico y energético clave. Este rol no solo facilitará el intercambio de combustibles limpios y derivados del hidrógeno entre continentes, sino que también fortalecerá la capacidad de España para liderar la transición energética del transporte marítimo en Europa y más allá. El Energy Transition Outlook 2050 Spain 2024 traza un camino claro para la descarbonización del transporte marítimo en España, combinando energías renovables, hidrógeno verde y una visión estratégica que posicionará al sector como un referente en sostenibilidad y eficiencia.
Reducción de costes
Paralelamente, según un nuevo libro blanco de DNV en el que se esbozan los requisitos de FuelEU Maritime y las estrategias de cumplimiento para los armadores, el cumplimiento de la próxima normativa será costoso, pero la aplicación de determinadas estrategias puede reducir significativamente el coste.
En vigor desde el 1 de enero de 2025, la normativa impone estrictos requisitos de intensidad de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) a los buques de más de 5.000 toneladas de arqueo bruto (GT) que transporten carga o pasajeros con fines comerciales en la UE o el EEE. Además de las emisiones procedentes de la combustión a bordo, este cálculo también incluye las emisiones relacionadas con la extracción, el cultivo, la producción y el transporte del combustible. El reglamento incluye disposiciones para acreditar a los buques que utilicen propulsión asistida por viento.
El documento de DNV ofrece a los armadores información para reducir los gastos de cumplimiento y evitar sanciones importantes. Contiene una visión completa de la normativa, incluido un estudio de caso que pone de relieve una serie de diferentes estrategias de cumplimiento. Esto muestra cómo la adopción de la estrategia más rentable puede resultar en un ahorro de hasta el 16% o 21 millones de dólares durante la vida útil de un buque en comparación con el uso de Bio-MGO como una opción de cumplimiento.
Reglamento FuelEU
Knut Ørbeck-Nilssen, CEO de DNV Maritime, dijo: «Es esencial que los armadores entiendan los requisitos y las opciones de cumplimiento relacionadas con el reglamento FuelEU Maritime para tomar decisiones empresariales informadas. La adopción de una estrategia rentable con la combinación adecuada de medidas puede ayudar a los armadores a alcanzar el cumplimiento con costes reducidos».
«Limitarse a pagar la sanción podría resultar una opción más costosa. Todas las partes deben comprender sus posibles obligaciones y privilegios, y cómo éstos podrían afectar a sus acuerdos comerciales y de cumplimiento. Para ello son cruciales los datos verificados sobre emisiones, que pueden mantener la integridad operativa y comercial en toda la cadena de valor marítima. El informe ofrece recomendaciones para los armadores, entre las que se incluyen asegurar acuerdos de combustible a largo plazo y aplicar medidas de eficiencia energética. También recomienda considerar la puesta en común como mecanismo para compartir y optimizar los costes. Todo ello se sustenta en un llamamiento a iniciar los preparativos de inmediato. El informe también destaca cómo, aprovechando las herramientas digitales, las partes interesadas del sector marítimo pueden acceder a datos verificados sobre emisiones, un factor clave para el cumplimiento y el mantenimiento de la integridad tanto operativa como comercial en toda la cadena de valor.
Un punto clave destacado en el informe es que la Organización Marítima Internacional también está lista para introducir reglamentos similares en un futuro próximo, con un marco neto cero que se espera que se adopte en la segunda mitad de 2025 y entre en vigor alrededor de mediados de 2027.

