La presidenta del puerto de Barcelona, Mercè Conesa, ha intervenido esta mañana en el foro Foment-PWC, organizado por la patronal Foment del Treball, con una ponencia en la que ha instado a las Administraciones a dar continuidad a la actividad económica a pesar de las restricciones de la pandemia y, en el caso de Catalunya, teniendo en cuenta las próximas elecciones. La presidenta ha señalado que «la pandemia no puede parar la economía», ya que «una parada drástica de la industria comporta una recuperación lenta posterior del tráfico en el puerto de Barcelona».
Conesa ha desgranado las cifras del puerto de Barcelona del año 2020, que reflejan un descenso del 11,17% respecto al año 2019, con 58,5 millones de toneladas por los 65,8 millones del ejercicio anterior. No obstante, en los meses de noviembre y diciembre el tráfico del puerto se ha visto muy recuperado, con aumentos del 13,1% y del 23,1%, respectivamente; y teniendo en cuenta que en ese momento todavía no había habido ningún tipo de restricciones. Los peores meses fueron abril, mayo y junio –en pleno confinamiento- con descensos por encima del 25%. A partir de ese momento, las cifras han ido mejorando, aunque no lo suficiente para finalizar el año en positivo; un hito que Conesa espera que pueda darse a lo largo de este año 2021.
En este sentido, la presidenta reclama que no haya «medidas drásticas sino graduales, ya que el impacto en pleno confinamiento ha sido muy negativo». La nota más positiva del año la dan las exportaciones en contenedor, que en el balance global sólo descienden el 0,4% y que tuvo aumentos sobre el 9% en el último trimestre de 2020. No así las importaciones –siempre hablando de contenedores llenos- que reflejan un descenso del 10% en 2020. Conesa ha recordado, en este punto, que el comercio exterior catalán representa el 72% del total del que se realiza en Catalunya, y el 25% del conjunto del Estado.
En este contexto, la presidenta ha hablado la «resiliencia de las exportaciones», cuyo mantenimiento «es fundamental para lograr una buena recuperación del país», ha señalado.
Por otro lado, por su importancia para el comercio exterior, Conesa ha hablado del segmento de los vehículos nuevos, que ha descendido por encima del 16% pasando de las 777.000 unidades en 2019 a las 480.000 del pasado año. En este marco ha expresado que este sector «necesita un pacto estratégico, en el que estén de acuerdo las Administraciones pero también las empresas y los sindicatos». Dentro de la estrategia del puerto también está incluida, en este sentido, el apoyo a la industria de la movilidad eléctrica, en la misma línea de la Zona Franca de Barcelona.
Respecto de los cruceros, donde se puede afirmar que el año ha sido nulo, Mercè Conesa ha dicho que ha afectado en un descenso del 12% respecto de la facturación del puerto en 2020. Como hizo la semana pasada en la presentación del nuevo Plan Estratégico, ha recordado también que se está trabajando en un plan de reactivación de este segmento, clave para el puerto y para la potente industria catalana del turismo.
Respecto a las cifras (a falta de cerrar el ejercicio económico de 2020) la presidenta ha mostrado un descenso global en la mayoría de los apartados. Así, la previsión del equipo económico de la autoridad portuaria cifra en 138 millones de euros el importe neto de la cifra de negocio, o ingresos, (por los 172 millones de 2019, cerca del 20% menos); 10,3 millones en resultado de explotación (40,2 millones en 2019); 2,4 millones en cuanto al resultado financiero (respecto a los 3,9 del año anterior); 12,7 millones como resultado del ejercicio antes de impuestos (44,1); un flujo de caja (cash flow) de 62 millones de euros (97,1); y un endeudamiento bancario de 160 millones de euros (sobre los 178 millones del año anterior y atendiendo a las amortizaciones realizadas en 2020).
Conesa, ha recordado en este ámbito que el puerto, desde el inicio de la pandemia, se puso en marcha para aligerar la economía de las empresas portuarias, priorizando esta acción a la cuenta de resultados.
Finalmente, en cuanto a inversiones, la presidenta ha citado la importancia de los accesos ferroviarios, por la intermodalidad. Así, pretenden instar a participar en los anunciados fondos europeos de restructuración por un importe de 52 millones de euros, con la planificación de mejorar las conexiones ferroviarias, la futura electrificación de las terminales o la digitalización, entre otros, siempre siguiendo el anunciado Plan Estratégico presentado hace pocos días. De los accesos ha señalado que están en un punto clave, analizando el proyecto base para poder llevarlos a cabo.
Respecto a la inversión también ha indicado la necesidad de desburocratizar las licitaciones para poder acometer obra. “Es necesario fiscalizar y controlar el gasto público”, pero con mayor rapidez para no perder oportunidades. Para Conesa «no es lógico que para licitar 6 millones de inversión del puerto de Barcelona sea necesaria la autorización de la secretaría de Estado del Mimat, o que para otra de 15 millones sea necesaria la aprobación expresa del Consejo de Ministros». A este respecto la presidenta ha vuelto a reclamar mayor capacidad y autonomía presupuestaria.

