“Matad a Pinochet. Historia de Pepe” es la segunda novela de un marino de la generación de Cecilio Pineda y Manuel Foyaca, entre otros, escritores tardíos que utilizan el arsenal de conocimientos y experiencias marineras para construir sus relatos. A diferencia de Pineda y Foyaca, Juan Luis Trassierra no limita al universo marítimo la vida de sus personajes, sus acciones y sus sentimientos. El protagonista de Matad a Pinochet, Pepe Robles es un don nadie nacido en Ceuta, pero siendo joven su familia se trasladó a vivir al barrio de San Cosme, en el Prat de Llobregat, una localidad cercana a Barcelona, pieza importante en la historia de las hazañas antifranquistas de la comarca del Baix Llobregat. Durante los años sesenta, setenta y ochenta del siglo pasado, San Cosme fue una barriada de marginales, drogadictos, delincuentes callejeros y parados sin esperanza de encontrar empleo.
Aunque en la novela, Pepe Robles no es marino, sino constructor autodidacta de maquetas de aviones, en la segunda parte de la novela, cuando finalmente emprende la aventura de acabar con la vida del general chileno que encabezó el golpe de Estado contra el presidente electo Salvador Allende en septiembre de 1973, y que gobernó como dictador hasta 1988, un buque y un marino se adueñan del relato. El buque, TRAMONTANA, ondeaba la bandera panameña, el marino había nacido en Chile y se llamaba Lautaro, primer oficial. Con ellos, emprende Pepe Robles el viaje que había de concluir en un vuelo rasante para matar a Pinochet bombardeando la tribuna de autoridades del desfile de la fiesta patria chilena, el 11 de septiembre.
Superpuesta a la trama del proyecto de atentado, el autor introduce tres narraciones paralelas. En primer lugar, la descripción descarnada de la vida miserable e infame del barrio de San Cosme, finalmente rescatado por la reacción de los vecinos contra la destrucción del barrio por las drogas y la delincuencia asociada. En segundo lugar, el valor de la cultura, de la instrucción y del saber. Pepe Robles sale de la marginación y de una vida vacía merced a la cultura, al estudio y a la seguridad personal que da el saber. En último lugar, Trassiera introduce un debate moral sobre la eficacia de la violencia para resolver problemas políticos y conflictos sociales. ¿Vale la pena matar a Pinochet? ¿No acarreará el atentado una ola de represión, otro baño de sangre, antes de que otro general ocupe el lugar dejado por el muerto? Como artífice de este debate, Juan Luis Trassierra utiliza a Fernando, primer maquinista del TRAMONTANA, escéptico ante el atentado que había planeado Pepe.
Clave en la transformación de Pepe, de excluido social a licenciado en Filosofía con domicilio en el acomodado barrio barcelonés de Sarriá, es la aparición de Mariana, camarera de barra americana mientras oposita a una plaza de maestra de escuela, con quien Pepe establece una relación amorosa de baja intensidad y mucha conveniencia.
La novela se lee con interés y mantiene bien el pulso narrativo. Hay pequeños ruidos literarios, frases con exceso de preposiciones y cosas así, nada que no quepa esperar de una novela casi primeriza, cuya mayor sorpresa se descubre al final, pues queda el lector perplejo ante un giro narrativo, genial por otra parte, que descoloca el punto de vista sobre el que está construida la novela.
Cabe esperar que Juan Luis Trassiera persevere en su trabajo de escritor. Tiene talento sobrado para componer una historia bien escrita, que capte el ánimo del lector y le obligue a llegar hasta el final. Talento a raudales para que la novela sea el vehículo eficaz de ideas y principios que nos conviertan en mejores personas.
NOTA DEL EDITOR. “Matad a Pinochet. Historia de Pepe” se presentó el pasado 6 de junio en Agapea Libros, en Palma de Mallorca, y en Granada el 23 de Diciembre. En tanto se pone en venta en Amazon, puede comprarse en las librerias Literanta (Palma), La Vila Llibres (Villajoyosa), Cervantes (Loja) y en agapea.com

