En un contexto de incertidumbre global, marcado por el cierre del Estrecho de Ormuz y su impacto en el transporte marítimo, el puerto de Barcelona ha cerrado el primer semestre de este año con un incremento de sus tráficos y con cifras positivas en prácticamente todos sus indicadores, excepto el de las exportaciones de su ‘hinterland’ (zona de influencia), marcadas por la menor salida de alfalfa hacia Oriente Medio y la caída de las ventas al exterior de porcino al área asiática por la crisis de la peste porcina, registrada en Catalunya. Este es el mensaje que han ofrecido hoy durante la presentación de resultados el presidente del puerto de Barcelona, José Alberto Carbonell, y su director general, Àlex Garcia.
El puerto de Barcelona ha cerrado el primer semestre del año con 35,87 millones de toneladas movidas, lo que supone un 3,5% más que en el mismo periodo de 2025. En el caso de los contenedores, el tráfico estrella, se han contabilizado 1,93 millones de TEUS, una cifra un 4,3% superior a la del mismo periodo de 2025. Al incremento de los tráficos, han contribuido los graneles sólidos y los líquidos, con un aumento del 5,1 y del 8,5%, respectivamente.
En su valoración de la actividad, el director general del puerto de Barcelona, Àlex Garcia, ha señalado que “pese al contexto internacional, el puerto ha demostrado su resiliencia a través de la diversificación de clientes, que ha permitido la versatilidad de nuestras cadenas de suministro para mantener la competitividad.

La fortaleza de las importaciones de coches
Uno de los sectores que mejor comportamiento ha presentado entre enero y junio de este año han sido las importaciones de vehículos, se han incrementado un 30%. De estos, la mitad corresponden a coches eléctricos chinos. En total, han llegado al enclave barcelonés un total de 386.000 unidades. Pese al anuncio de Volkswagen de efectuar despidos, el director general del puerto de Barcelona ha descartado que “la posible crisis afecte a la actividad exportadora” de los modelos Cupra Born e ID Polo, fabricados en Martorell y en Pamplona, que salen al exterior a través de la infraestructura catalana. En total, un 18% de los vehículos que han pasado por el puerto de Barcelona durante el primer semestre han sido eléctricos.
Uno de los ámbitos inevitablemente afectados ha sido la circulación ferroviaria, ya que entre enero y junio se han registrado 4.931, un 13,3% menos por el corte de circulación tras el accidente del túnel de Gelida que ha impedido el tránsito de trenes por el ancho ibérico. En el ámbito de los pasajeros, las cifras han crecido en pasaje ferries y cruceros, pero en este último caso, más de la mitad de los cruceristas corresponden a pasajeros de puerto base.
Inversiones y reorganización de las terminales
En su propósito de reorganizar la actividad portuaria, el presidente del puerto de Barcelona, José Alberto Carbonell, ha destacado que el 30 de octubre se producirá el último atraque de un barco en la Terminal C y a finales en la Terminal Sur, el Muelle de Barcelona. En el marco del plan inversor, Carbonell ha recordado que este año se hará la concesión de la nueva terminal multipropósito en el Muell de España, a la que han optado tres empresas: Manipuladora de Mercancías, Boluda Maritime Terminals i Andino Inversiones Global. Dentro del capítulo de inversiones, Carbonell ha anunciado que en 2027 finalizará la instalación del primer OPS en la terminal de cruceros de MSC.

Compatibilidad puerto-aeropuerto
El presidente del puerto de Barcelona ha recordado que el objetivo de trasladar la actividad más industrial a la zona sur ya se ha desencallado el convenio de los accesos ferroviarios y se está trabajando en la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) para logar más calado. La tercera pata de esa iniciativa son los estudios técnicos de Enaire y Aena, que “han avalado la compatibilidad desde el punto de vista radioeléctrico entre el puerto y el aeropuerto”. La validación ha sido posible gracias al traslado de un radar de la instalación aérea y la constatación de que la ampliación de la pista 500 metros no afecta las señales radioeléctricas.
Los retos pendiente del ETS
En relación a la propuesta de revisión del Emissions Trading System (ETS), el sistema de comercio de emisiones impuesto a las navieras, presentado hace pocos días por la Comisión Europea (CE), Carbonell ha lamentado que el planteamiento no haya tenido en cuenta el transporte marítimo de corta distancia, de importancia vital para el puerto de Barcelona. Así, ha calificado de “desequilibrio” esta situación. Aun así, se ha mostrado esperanzado por el hecho de la CE se plantee revisar el ETS en caso que la Organización Marítima Internacional (OMI) apruebe una tasa global a las emisiones de CO2 de los buques.
El balance del primer semestre del puerto de Barcelona refleja la solidez de la actividad, con una evolución positiva en la mayoría de los indicadores, pese al retroceso registrado en las exportaciones. Paralelamente, el puerto continúa avanzando en su estrategia de transición energética con el desarrollo de la planta fotovoltaica de la ZAL 2, un proyecto que comenzó a ejecutarse a principios de año y que supondrá una inversión cercana a los 30 millones de euros, financiada en un 20% mediante subvenciones públicas. La previsión de ampliar esta iniciativa refuerza la apuesta de la infraestructura por la sostenibilidad y la generación de energía renovable para reducir su huella ambiental.

