El control de las emisiones contaminantes y las descargas de los scrubbers (sistemas de depuración de gases contaminantes en los buques) o el control de las emisiones de NOx (óxidos de nitrógeno) delimitan algunos ejes de la estrategia de lucha contra la contaminación marina procedente del transporte marítimo, aprobada en el seno del 37o encuentro de los jefes de delegación de los miembros del Acuerdo de Bonn (Acuerdo de Cooperación en la Prevención y Lucha contra la Contaminación Marina en el Área del Mar del Norte), que se ha celebrado en Madrid con España como país anfitrión.
Representantes de 10 países europeos se han congregado en esta reunión, iniciada el pasado día 16 y clausurada ayer, día 18, en el Palacio de Zurbano, promovida por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, mediante la Dirección General de la Marina Mercante, para debatir y perfilar una nueva estrategia en la prevención y lucha contra la contaminación procedente de los buques en el Mar del Norte. La estrategia aprobada marcará el plan de acción del Acuerdo de Bonn en los próximos 10 años, un período clave para el proceso de descarbonización del transporte marítimo y, por ende, para el desarrollo de nuevos combustibles eficaces para el sector.
Entre los ejes de actuación de la nueva estrategia se incluyen los retos ya mencionados y otros, como avanzar en la mejora de la formación y los medios de lucha contra la contaminación a medida que se vayan aplicando nuevos combustibles, que exigen respuestas diferentes a las actuales tanto en alta mar como en los puertos, donde la emergencia marítima puede convertirse en una emergencia civil. La estrategia apuesta por potenciar los ejercicios conjuntos para acelerar y desarrollar mecanismos de intervención teniendo en cuenta la nueva situación y también seguir avanzando en la regulación de los vertidos contaminantes al mar, tanto a nivel de mecanismos de control, de inspección y de procedimientos sancionadores.
En este encuentro han participado delegaciones de Bélgica, Dinamarca, Francia, Alemania, Irlanda, Países Bajos, Noruega, Suecia, Reino Unido, Unión Europea y España. Todas las partes han profundizado en el compromiso de seguir colaborando en el Mar del Norte, vigilando las zonas de responsabilidad, respondiendo de forma coordinada ante los episodios de contaminación y compartiendo la investigación y la innovación que se desarrolla en la lucha contra la contaminación marítima. De este modo, España y el resto de los países se aseguran una mejora continua en los procesos operativos de prevención y respuesta ante episodios de contaminación marítima.

