José Luis Saura es una persona amable que inspira confianza. Mirada serena y palabras justas. Le pregunto:
¿Quién es José Luis Saura?
Actualmente, ejerzo de práctico en el puerto de Santander, labor que complemento, con la de presidente de la Federación de Prácticos de Puerto de España y con algo de docencia, colaborando con los cursos de formación inicial y continua para prácticos. Disfruto navegando en mi velero, me divierto con mi familia y amigos, y puedo decir que no me da tiempo a aburrirme, practico algún que otro deporte y me alegra vivir en éste verde y azul territorio llamado Cantabria (para mí siempre será “La Montaña”).
¿Por qué decidiste optar a una plaza de práctico?
Mi vocación en realidad ha sido siempre navegar, recalar en lejanos países; en casa lo he vivido de cerca, mi padre fue jefe de mquinas con los Pereda (años 70 del siglo pasado, Naviera de Castilla, Transportes de Petróleos, Petromed…), recuerdo sus llamadas a casa, a través de la onda corta desde el golfo Pérsico. Estudié náutica en Santander y Plymouth, y fue navegando como conocí la profesión de práctico. Lo tenía claro, 12 años navegando en costeros, me darían la oportunidad de trabajar en tierra como “Piloto leman”. Desde puertos como Roterdam o Dublin, hasta Safi y Casablanca, pasando por Vigo o Castellón, la labor de sus prácticos me atrapó desde el principio. Además y no menos importante, considero la familia, como el pilar de nuestra sociedad, y estar en tierra me permitía, ser padre y tener pareja, y trabajar en lo que me gusta. Supongo que durante mi infancia, eché de menos a mi padre, ahora me doy cuenta; navegaciones de 11 meses y con un mes de vacaciones, donde el día a día en casa lo llevaba nuestra madre.
Entraste en la Armada como miembro de la Reserva Naval, ¿qué tal tu experiencia en la Armada?
La Escuela Naval de Marín, en la que pasas 3 meses de formación, en lo que se llamaba entonces Servicio de Formación de Cuadros de Mando; fue otro sueño cumplido, lo que allí te enseñan no tiene precio… lealtad, disciplina y honor, que luego aplicado al día a día, te permite ser mejor persona, profesional, padre y marido. Como alférez de fragata y por mi formación bilingüe pase un año de oficial en un Estado Mayor embarcado, realizando maniobras conjuntas con Armadas de otros países.
Tu primer destino como práctico fue el puerto de Torrevieja. ¿Cómo fue la experiencia de iniciarte como práctico?
Torrevieja, con sus salinas y sus habaneras, lo tenía como puerto habitual de recalada; Atlántico Shipping y López Abente S.A., armadores de vocación como pocos, tenían en Torrevieja flete de retorno al Norte con sal, para sus viajes de caolín y feldespato desde las minas y puerto de Ribadeo hasta el Grao de Castellón. “Sólo ante el peligro” (Gary Cooper) lo he vivido dos veces en mi vida; la primera vez que navegas de capitán (en mi caso M/N BAROÑA) y el primer día como práctico en Torrevieja. Recuerdo a mi primer práctico tutor (capitán Félix Moro), hace 20 años en Torrevieja, maniobras con bulkcarriers de hasta 200 metros de eslora, sin ayuda de remolcadores,. Todo artesanal, con coderas a boyas, cabos a muelle y fondeos de ambas anclas…, hoy en día impensable.

En NAUCHERglobal publicamos un artículo que afirmaba que las corporaciones de prácticos, salvo excepciones, habían de aumentar su cultura empresarial. ¿Qué opinas?
Salvo una asignatura sobre teoría económica y otra de economía mMarítima, en las Facultades de Náutica, no te enseñan como crear y llevar una empresa. Todos los prácticos hemos sido capitanes de buques, y te encuentras que apruebas una oposición y de un día para otro, dejas de navegar como trabajador por cuenta ajena, y eres accionista de una SLP (Sociedad Limitada Profesional). Se abre un mundo nuevo donde balances, activos, pasivos, amortizaciones, etc… conviven con nuestra cultura náutica, y eso sin entrar en negociaciones sobre convenios colectivos y realización de estudios económicos sobre el servicio para las Autoridades Portuarias. Desde el Colegio y la Federación se trata de cubrir esas carencias con cursos, jornadas de formación, ponencias.

¿Cuales son a tu juicio los principales problemas del practicaje?
Nosotros mismos; tenemos la base legal para mantener un sistema de practicaje que funciona, con diferentes idiosincrasias por parte de cada corporación, pero una base común. La licencia única, obtenida por medio de un concurso público, por períodos de 10 años, es la mejor opción si hablamos de seguridad, por sentido común en un servicio como el nuestro. El sistema tarifario, basado en un estudio económico, al ser licencia única, lo marcan las Autoridades Portuarias. El abuso por nuestra parte, por ejemplo, en cuanto a nuestras obligaciones de servicio público, podría obligar a la Administración a cambiar el sistema.
¿Y de los puertos?
La excesiva burocracia; en un mercado mundial, marcado por la libre competencia y los cambios tan vertiginosos que exigen las nuevas tecnologías y digitalización, las decisiones sobre infraestructuras y operaciones portuarias se deberían de tomar con mayor rapidez.
¿Está suficientemente atendido el puerto de Santander con 6 prácticos? ¿Cómo se decide el número de prácticos necesarios en un puerto?
En Santander, el pliego de condiciones está redactado para 6 prácticos, razonable para el tráfico actual; si el tráfico aumenta, según parece la tendencia a medio plazo, para poder cumplir con los tiempos de trabajo y descanso adecuados, la APS (Autoridad Portuaria de Santander) podría estudiar el aumentar a 7 la plantilla. La decisión sobre el número de prácticos es complicada; se trata de una decisión que se basa en un estudio de mercado a 10 años (período de la Licencia), y de la evolución de los tráficos en un puerto determinado; a partir de ahí, se debe trabajar con tiempos y número de maniobras medias, no podemos basar el aumento de plantilla por un año bueno, ni su disminución por uno o dos años malos.

En Gran Bretaña a raíz del accidente de SEA EMPRESS en Milford Haven (1996), decidieron regular el practicaje en función del tipo de buque y la experiencia del práctico. ¿Serias partidario de hacer lo mismo en España?
El sistema de practicaje británico, varía dependiendo del puerto. Se da el caso en Humber River, que conviven prácticos de muy diferentes nacionalidades, e incluso con diferentes contratos en función del país de procedencia y experiencia. En España, es cada Corporación y Capitanía Marítima, la que marca las prácticas que necesita un capitán de la marina mercante para ejercer. Estas pueden ser desde un mes hasta 6 meses en función de la experiencia, lo que no quita, a nivel local que te siga acompañando un práctico experimentado, en algunas maniobras de mayor complejidad en las primeras guardias, si fuera necesario. Como ya he comentado, el servicio funciona.
La Federación de Prácticos de Puerto de España nació de la decisión de una asamblea de prácticos celebrada en Barcelona en mayo de 1908. Su primer presidente fue Ernesto Anastasio. ¿Por qué sigue existiendo la Federación si el CONP es el órgano representativo de los prácticos españoles y asume todas las funciones de defensa del servicio de practicaje?
Lo primero decir, que estoy orgulloso de pertenecer a una asociación con más de 115 años de historia; el CONP es el órgano representativo del colectivo, y asume labores de defensa del servicio, pero no es el único órgano del que disponemos los prácticos. El Colegio está sometido a la Ley de Colegios profesionales, todos los prácticos debemos estar colegiados para ejercer, tenemos nuestros derechos y deberes como tal. La Federación es una asociación, que si hace falta, puede llegar a defender lo mismo con otras herramientas, la norma no es tan rígida, con una asociación podemos actuar como un sindicato, y como una patronal, sin llegar a ser ninguna de ambas. Además y pondré dos ejemplos, tenemos tradiciones, como la “Paga de Toca”, en caso de fallecimiento que aún mantiene la Federación; y como curiosidad, comentar que la sede del CONP, en realidad, pertenece a la Federación.

