Este viernes, en el tercer día del Salón Náutico Internacional de Barcelona la sostenibilidad ambiental del medio marino ha centrado el debate del Espai de Mar con interesantes ponencias del estado de la situación y las soluciones que pueden aportarse al respecto. Todo ello repercutirá en la presentación de un decálogo de medidas que NAUCHERglobal les trasladará puntualmente.
Mañana de mucho movimiento. Al ser viernes, a primera vista, más que en las dos previas y a la espera que mañana sábado y el domingo pueda acudir al Salón un público más familiar que profesional, como suele suceder en todas las ediciones.
Jornada marcada desde su inicio por la sostenibilidad, como se explicaba. Bajo el lema “Cuidemos el mar. Hacia la sostenibilidad. Presente y futuro de los residuos marinos”, dos paneles de expertos han dado sus diferentes y complementarios puntos de vista. En el primero de ellos, moderado por Vanessa Sarah Salvo, que también ha intervenido para fijar el punto de vista de las ONGs, han participado Rafael Sardà (científico de CEAB-CSIC), Eva Galimany (investigadora de ICM-CSIC), Dídac Costa (navegante oceánico) y José Manuel Juárez (patrón mayor de la cofradía de Barcelona).
La conjetura creada es qué impacto tienen los residuos marinos, especialmente los plásticos sobre el medio. En su intervención, Sardà ha apuntado a datos cuanto menos inquietantes: el hombre produce al año entre 330 y 448 millones de toneladas de plástico, de los que entre 7 y 18 millones podrían acabar en el mar Mediterráneo cada año fundamentalmente llevadas al mar a través de los ríos de las cuencas africanas y asiáticas. La falta de recursos de los países de estas riberas son la base del problema, al no existir mecanismos de reciclaje y formativos para sus habitantes por las dificultades económicas.
Más datos: de los residuos plásticos que se calculan en el mar, sólo un 1% están a flote, mientras que el 94% acaban hundidos y un 5% llega a las costas. Datos que, sin duda, son alarmantes. Dicho esto, el panel de expertos cree necesario pedir respuestas a las administraciones, a los gobiernos… pero también a las industrias productoras de plástico.
En su intervención Vanessa Sarah Salvo ha ahondado en la respuesta que dan los organismos no gubernamentales para paliar la situación. De hecho ha comentado que entre el 70% y el 80% de los residuos marinos son plásticos, pero no sólo eso, sino que la propia producción del material es uno de los mayores contribuyentes a los gases de efecto invernadero y, fundamentalmente, del CO2.
Para ello se ha creado una plataforma conformada por más de un millar de organizaciones que, bajo el lema #breakfreefromplastic, trabaja con empresas y administraciones por el bien de un reciclaje. Ha sostenido que se debe cambiar la cultura del “usar y tirar” por otro modelo más sostenible ya que, desde el año 1950 sólo se recicla un 9% del total del plástico que se fabrica… y a este se le deben sumar los también peligrosos aditivos químicos.
Por su parte, el estudio de postdoctorado de Eva Galimany en las costas catalanas alerta de un total de 393 kg por Km2 de basura marina en las áreas geográficas estudiadas, Vilanova i la Geltrú i el delta del Ebro. Entre esta basura, no sólo plásticos sino que también se ha encontrado escoria de carbón, ropa, madera procesada u otros como pilas y baterías. Lo más indicador de su estudio es que, a más cercanía de la ciudad, en este caso de Barcelona, mayor porcentaje de basura marina.
También ha señalado los daños físicos que producen estas basuras en el sector pesquero: roturas de redes, averías en el motor, impactos en los cascos de los buques… Sin datos económicos claros, ha enseñado un estudio del año 2010 donde se cuantificaba en más de 60.000 euros el impacto anual de estos daños en un informe elaborado hasta nueve puertos españoles.
El navegante Dídac Costa que ha realizado la circunnavegación del globo en dos ocasiones (la Barcelona World Race y la Vendée Globe) ha ampliado los datos con su experiencia a bordo de los Imoca de competición y el buen resultado que han dado los estudios científicos realizado en ambos desafíos con la consiguiente publicidad en los medios y la mayor concienciación de la ciudadanía. El equipo ‘One Planet One Ocean’, con la participación de la FNOB, llevaba consigo filtros diarios para la medición de microplásticos en todas las latitudes navegadas, sensores de salinidad en tiempo real, lanzaron balizas Argo en diferentes lugares para realizar mediciones y realizaron fotografías del agua para comprobar los niveles de plancton y la vida que hay en los mares que atravesaban para su posterior estudio por parte de la comunidad científica, siendo ejemplo para varios participantes de competiciones de este tipo posteriormente.
Finalmente ha intervenido el patrón mayor de la cofradía de Barcelona, que ha reivindicado el proyecto MarViva, que promueven los profesionales de la pesca, junto a la Agencia de Residuos de Catalunya y la autoridad portuaria catalana por el que los pescadores llevan a tierra voluntariamente la basura marina que recogen con sus redes de pesca durante la jornada de trabajo en el mar para depositarlas en un contenedor que se descarga cuando los pescadores llegan a puerto. Una vez en puerto, el contenido del contenedor de cada embarcación se pesa, se cuantifica, se fotografía y se clasifica. Posteriormente, los residuos ya caracterizados se gestionan por separado, priorizando su valorización. Tristemente el proyecto no cuenta con subvenciones.
Juárez ha indicado también la preocupación por la contaminación, tanto lumínica o sonora, como por combustibles y apuesta por el uso de baterías de litio en la entrada y salida del puerto, aunque suponen un alto coste para las flotas pesqueras y su incentivación sería más que bienvenida.
Posteriormente se ha abierto un intenso debate en el que ha quedado claro, si es que no lo estaba anteriormente, que la gente del mar cuida su medio de vida, ya que la mayor parte de los vertidos, tanto basura como residuales viene de la tierra, por lo que cabe incentivar un buen uso y una educación en medioambiente para paliar la situación.
Las soluciones propuestas a debate
En el segundo panel de intervenciones coordinado por Ignasi Mateo, del proyecto Plastic Busters MPAs en el SCP/RAC, se han planteado una serie de iniciativas que ya se están llevando a cabo en distintos lugares para mitigar, aunque sea puntualmente, la problemática. Como indicábamos anteriormente, NAUCHERglobal ofrecerá las principales conclusiones en el decálogo que tiene previsto presentarse una vez culmine el Salón Náutico de Barcelona.
La jornada ha sido clausurada por el secretario general del International Council of Marine Industry Associations (Icomia), Udo Kleinitz, quien ha asegurado que su entidad promoverá en el seno de la Unión Europea el cuidado del medio marino, tomando como punto de partida el decálogo contra las basuras marítimas, creado durante el Congreso Nacional del Medio Ambiente del año 2016, la aportación en 2018 del grupo de trabajo sobre basura marina que incluye hasta 50 organizaciones de sector público, privado y tercer sector, coordinado por el Ministerio para la Transición Ecológica y la Asociación Española de Basuras Marinas.

