La Organización Marítima Internacional (OMI) concluyó la 84ª sesión del Comité de Protección del Medio Marino (MEPC 84) con avances significativos en materia de reducción de emisiones del transporte marítimo, lucha contra la contaminación oceánica y protección de los ecosistemas marinos, aunque aplazó la formalización definitiva del marco Net-Zero para finales de 2026. Durante la reunión celebrada del 27 de abril al 1 de mayo en Londres, representantes de cerca de 100 delegaciones debatieron intensamente sobre las medidas intermedias para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) procedentes de los buques, dentro del denominado IMO Net-Zero Framework (NZF).
El secretario general de la OMI, Arsenio Domínguez, destacó al cierre del encuentro la necesidad de reconstruir consensos entre los Estados miembros. “Estamos de nuevo en el camino correcto, pero debemos reconstruir la confianza”, afirmó, animando a las delegaciones a mantener el impulso de trabajo de cara a las próximas negociaciones. El comité evidenció diferencias entre los países respecto al ritmo y la forma de implementación del NZF. Mientras un bloque encabezado por México, Brasil y las Islas Salomón defendió la adopción inmediata del borrador actual para ofrecer certidumbre al mercado e inversores, otros países como Panamá, Liberia y Argentina reclamaron adaptar la normativa a la disponibilidad real y al coste de combustibles alternativos.
Japón propuso una fórmula intermedia basada en mayor flexibilidad mediante compensaciones con excedentes de emisiones, mientras Arabia Saudí y otros Estados insistieron en un sistema tecnológicamente neutro que no comprometa el suministro energético ni alimentario global. Pese a las divergencias, la OMI reafirmó que la Estrategia de GEI 2023, que fija el objetivo de neutralidad climática para 2050, continúa siendo la hoja de ruta del sector.
Grupo de trabajo entre sesiones
Para desbloquear posiciones, se acordó crear un grupo de trabajo intersesional que celebrará reuniones en septiembre y noviembre, antes de la próxima sesión MEPC 85 (30 de noviembre al 3 de diciembre), donde se espera avanzar hacia un consenso definitivo. La sesión extraordinaria del comité se reanudará previsiblemente el 4 de diciembre. Entre las decisiones adoptadas, el comité aprobó una resolución que condena los ataques a buques comerciales en el Estrecho de Ormuz y alerta sobre su potencial impacto ambiental. La OMI advirtió del alto riesgo de contaminación marina en el Golfo Pérsico y aguas adyacentes por posibles vertidos de petróleo, sustancias nocivas y residuos peligrosos derivados de ataques con misiles, drones, incendios o explosiones.
El organismo solicitó al secretario general monitorizar la evolución de los impactos ambientales y presentar un informe al próximo Consejo de la OMI. Otra de las principales medidas fue la adopción de una nueva Zona de Control de Emisiones (ECA) en el Atlántico Nordeste, que impondrá límites más estrictos a emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx), azufre (SOx) y partículas contaminantes.
La regulación entrará en vigor el 1 de septiembre de 2027 y será aplicable a partir de 2028. La nueva zona abarcará aguas de Groenlandia, Islandia, Islas Feroe, Irlanda, Reino Unido, Francia, España y Portugal. Dentro de estas áreas, los buques deberán utilizar combustibles con un contenido máximo de azufre del 0,10%, medida orientada a reducir riesgos de enfermedades respiratorias y cardiovasculares, además de limitar la acidificación marina y terrestre.
Control de la basura plástica marina
El comité aprobó además la Estrategia 2026 y Plan de Acción sobre Basura Plástica Marina procedente de Buques, reafirmando el objetivo de alcanzar cero descargas de residuos plásticos al mar desde embarcaciones para 2030. Las nuevas acciones incluyen mejora de infraestructuras portuarias de recepción de residuos, fortalecimiento del cumplimiento normativo, formación de tripulaciones y cooperación internacional.
Asimismo, la OMI acordó desarrollar un código obligatorio para el transporte marítimo de pellets plásticos en contenedores, tras varios incidentes recientes relacionados con su vertido al océano. El MEPC 84 también avanzó en la revisión del Convenio de Gestión del Agua de Lastre, aprobando enmiendas para reforzar la prevención de especies invasoras transportadas por buques.
En paralelo, se prorrogó hasta 2028 la fase de evaluación sobre reducción del ruido submarino radiado por embarcaciones, fenómeno considerado perjudicial para cetáceos y otras especies marinas. Entre otros acuerdos, la OMI impulsará estudios sobre emisiones de ruido, bioincrustaciones en cascos y nuevas regulaciones sobre sustancias que agotan la capa de ozono.

