La fiabilidad de los servicios marítimos continúa mostrando signos de fatiga estructural. En febrero de 2026, este indicador descendió hasta el 59%, lo que supone una caída mensual de 3,2 puntos porcentuales y su nivel más bajo desde abril de 2025. Aunque el dato aún se sitúa cinco puntos por encima del registrado un año antes, la tendencia reciente confirma un debilitamiento progresivo de la puntualidad en las rutas marítimas internacionales.
El análisis elaborado por Sea Intelligence revela un problema profundo: los principales puertos del mundo están fallando precisamente allí donde históricamente ofrecían mayor valor, la fiabilidad. Entre julio de 2025 y febrero de 2026, el estudio de la consultora danesa identifica una penalización por centro en el norte de Europa. El estudio observa que los grandes hubs reducen el rendimiento global del sistema. Es decir, cuanto mayor es el puerto, mayor es su impacto negativo en la puntualidad.
El indicador que mide el desempeño de cada puerto frente a la media continental muestra que los tres puertos ‘top’ del norte de Europa (Rotterdam, Amberes y Hamburgo) registran valores negativos. Rotterdam, con más de 1.200 escalas en el periodo analizado, queda 1,5 puntos porcentuales por debajo de la media europea. Amberes amplía esa brecha hasta los 4,6 puntos, mientras que Hamburgo evidencia una situación crítica, con un desfase superior a los 10 puntos.

Concentración de tráfico y cuellos de botella
Estos datos apuntan a una congestión estructural persistente en los principales nodos logísticos. La concentración de tráfico está provocando cuellos de botella que degradan los horarios. En cambio, los puertos de menor volumen como Bremerhaven, Dunkerque o Wilhelmshaven presentan indicadores positivos, lo que indica un mejor desempeño relativo. Este fenómeno sugiere un cambio, en el que los puertos secundarios comienzan a posicionarse como alternativas más fiables frente a los grandes centros de transbordo. La consecuencia de este episodio es una pérdida de confianza por parte de los cargadores.
Asimismo, el retraso medio de los servicios marítimos alcanzó los 5,49 días, aumentando ligeramente respecto al mes anterior. Aunque la variación es moderada, confirma la presión constante sobre las cadenas logísticas. Por navieras, el panorama también es heterogéneo. Hapag-Lloyd lidera el ranking con un 67,4% de fiabilidad, seguida por un grupo de cinco compañías situadas entre el 60% y el 70%. En el extremo opuesto, Wan Hai registra el peor desempeño, con un 47,9%. A nivel de alianzas, Gemini destaca con un 79,1% de fiabilidad, muy por encima del 58,4% alcanzado por la Premier Alliance, lo que refleja diferencias significativas en la gestión operativa y la resiliencia de las redes.
La conclusión de la situación es que el tamaño ya no garantiza fiabilidad. Y en un entorno donde el tiempo es un factor crítico, esta realidad obliga a replantear las reglas del juego en el transporte marítimo global.

