El marco cero emisiones de la Organización Marítima Internacional (OMI) impone una nueva norma sobre combustibles para buques y un mecanismo global de fijación de precios para las emisiones con el objetivo de abordar la transición del sector del transporte marítimo hacia la neutralidad climática. El acuerdo sobre el marco se alcanzó en abril de 2025 y se espera que los Estados miembros de la OMI tomen una decisión sobre su adopción en octubre.
El Marco cero emisiones de la OMI ha suscitado un debate entre los representantes del sector, algunos de los cuales elogian el acuerdo como «histórico», mientras que otros lo describen como un «naufragio» que no ha cumplido los objetivos. Los miembros de la coalición Getting to Zero, una iniciativa en la que participan más de 180 empresas, han emitido una declaración conjunta en la que instan a los Estados miembros de la OMI a adoptar el marco.
«Si no se hace así, se corre el riesgo de que se produzcan consecuencias negativas importantes para el sector del transporte marítimo», se lee en la declaración. La coalición destacó la necesidad de transformar el sector mediante la regulación de la OMI como «la mejor manera de garantizar que esto se haga de forma justa, eficiente y global».
Periodo de negociaciones
«Es fundamental que continúen las negociaciones constructivas y que los negociadores acuerden unas directrices de aplicación que permitan cumplir la estrategia de la OMI. Las bases para el éxito están ahí si se mantiene firme la voluntad política de adoptar el marco en octubre y perfeccionarlo con el tiempo», afirmó la coalición. Por otro lado, Estados Unidos se ha opuesto ferozmente al Marco Net-Zero, calificándolo de «un impuesto global sobre el carbono a los estadounidenses impuesto por una organización de la ONU que no rinde cuentas» y ha prometido tomar represalias contra los países que lo apoyen.
Christopher J. Wiernicki, presidente y director ejecutivo de la American Bureau of Shipping (ABS), afirmó recientemente que el transporte marítimo y la OMI siguen trayectorias diferentes, sin «una vía clara para la disponibilidad y la escalabilidad de los combustibles ecológicos y el apoyo a las infraestructuras». El GNL y los biocombustibles son fundamentales para cualquier éxito y no deben pasarse por alto, penalizarse en exceso o descartarse en la normativa Net Zero. Francamente, lograr el cero neto para el transporte marítimo en 2050 parece una quimera», declaró en la presentación del informe ‘2025 ABS Sustainability Outlook, Beyond the Horizon: Vision Meets Reality’ (Perspectivas de sostenibilidad de ABS para 2025, más allá del horizonte: la visión se encuentra con la realidad).
Oposición de EEUU
“La industria necesita un marco, pero necesitamos uno que combine la ambición con la realidad», añadió Wiernicki. «Hay que pensar bien los mecanismos. En este momento, no estamos donde deberíamos estar. Las emisiones siguen estando un 121% por encima de la referencia de 2008, los costes de cumplimiento se están agravando y las señales que determinan la inversión (regulación, precios del combustible, sanciones, disponibilidad, escalabilidad) avanzan a diferentes velocidades. La OMI necesita tomarse un respiro. Tenemos que hacer esto bien». Señala que el GNL está excesivamente penalizado a principios de la década de 2030, aunque sustenta los combustibles azules, mantiene el cumplimiento de los segmentos difíciles de reducir y gana tiempo para los combustibles sin carbono, siempre que se aborde la fuga de metano y se abran vías para el bio/e-GNL.

