Un nuevo estudio de la European Shipowners (ECSA) cuantifica por primera vez cuánto aporta el transporte marítimo a los presupuestos nacionales de los Estados miembros de la UE. European Shipowners insta a que estos ingresos se reinviertan en la disponibilidad de combustibles limpios y en proyectos de tecnologías limpias para impulsar la transición energética del sector marítimo.
El estudio presenta un desglose de la contribución del transporte marítimo a los presupuestos nacionales de cada Estado miembro. Se estima que el sector aportará alrededor de 9.000 millones de euros anuales a los ingresos de la Unión Europea y de los Estados miembros en un escenario con un precio del carbono de 100 euros por tonelada de CO₂.Incluso en un escenario con un precio más bajo, de 85 euros por tonelada, el sector seguiría generando unos 7.650 millones de euros al año.
En total, el transporte marítimo aportaría 7.700 millones de euros a los presupuestos nacionales en el escenario de 100 euros por tonelada y 6.600 millones de euros en el escenario de 85 euros por tonelada, sin contar los ingresos que corresponden a la Unión Europea. Sin embargo, salvo contadas excepciones, estos ingresos no se están reinvirtiendo en la transición energética del sector. Según el ‘Informe sobre el Mercado del Carbono 2025’ de la Comisión Europea, los Estados miembros destinaron aproximadamente el 5 % del total de los ingresos obtenidos a través del Régimen de Comercio de Derechos de Emisión (RCDE) a la transición energética de la economía.
Los combustibles sostenibles, cuatro veces más caros
Los combustibles sostenibles para el transporte marítimo siguen siendo, de media, cuatro veces más caros que los combustibles utilizados actualmente. Solo en Europa, las necesidades de inversión para la transición energética del sector se estiman en 40.000 millones de euros anuales. En este contexto, únicamente unos pocos Estados miembros han reservado hasta ahora una parte específica de los ingresos procedentes del RCDE aplicable al transporte marítimo para apoyar la implantación de tecnologías limpias y el uso de combustibles sostenibles.
Los armadores europeos representan ya el 44 % de la cartera mundial de pedidos de buques propulsados por combustibles sostenibles. Sin embargo, Europa produce solo el 10% de los combustibles sostenibles a nivel mundial, de los cuales menos del 5 % se destinan al transporte marítimo, mientras que Asia concentra el 74 % de los proyectos de producción de estos combustibles. Sin medidas que ayuden a reducir esta brecha, la disponibilidad de combustibles no podrá seguir el ritmo de las inversiones realizadas en la flota.
En el análisis de la ECSA, se demuestra que el transporte marítimo aporta hasta 9.000 millones de euros anuales a los presupuestos de la Unión Europea y de los Estados miembros. Por ello, considera que es fundamental que estos ingresos se destinen a financiar la transición energética del sector. La próxima revisión del RCDE de la UE, prevista para este mismos mes, representa una oportunidad, según la ECSA, “para exigir a los Estados miembros que utilicen estos recursos a escala nacional para reducir la diferencia de costes y apoyar la disponibilidad de combustibles sostenibles y los proyectos de tecnologías limpias”.

