La pandemia del coronavirus, que ha impulsado y acelerado el teletrabajo y otras formas de relación virtual entre empresas, trabajadores y proveedores, ha provocado más incidentes de ciberseguridad y ha desnudado nuestra vulnerabilidad virtual. Este es diagnóstico que realizaron dos especialistas en el debate ‘BSECURE Cybersecurity: Are Companies Prepared to Minimize Cyberattacks?’ en el marco de la feria Barcelona New Economy Week (BNEW).
En la sesión, se constató que el cambio de prioridades empresariales por la crisis de la Covid-19 ha dejado a un lado los recursos para combatir los ataques cibernéticos. Así se ha expresado el responsable de desarrollo de negocio de seguridad en Cataluña en Govertis Advisory, Joan Figueras. “La pandemia ha destapado las carencias de seguridad y hemos comprobado que como los ciberdelincuentes han sido capaces de utilizar el coronavirus para perpetrar ataques de phishing”. El ‘phishing’ (suplantación de identidad) es una de las técnicas sofisticadas que utiliza el colectivo y que demuestra la fortaleza que ha alcanzado el sector. De hecho, en palabras de Figueras, el volumen de negocio de la ciberdelincuencia ya supera al generado por el narcotráfico.
En este contexto, Figueras ha destacado que este tipo de organizaciones disponen de una estructura compleja y resulta difícil controlarlas porque las empresas que atacan se interrelacionan con una red de colaboradores y proveedores. La recomendación del especialista es que las firmas opten por “analizar toda la cadena de suministro, especialmente aconsejable en el sector logístico o industrial”. Como ejemplo, ha indicado que un ataque en una planta química no solo dañaría el sistema informático, sino que podría perjudicar a la producción energética y llegar a afectar a las instalaciones y a las personas.
Un ciberseguridad proactiva
Las empresas deben ir un paso más allá. Esta es la propuesta del consejero delegado de Sababa Security, Alessio Aceti. Dedicada a la detección de estos episodios de ciberataques, Aceti ha planteado la necesidad de que las compañías adopten un rol más activo. “Hasta ahora, se han limitado a una actuación reactiva, intentando lograr una respuesta rápida para minimizar los daños, pero ha llegado el momento de invertir en prevención”. En una visión similar a la de Figueras, el responsable de Sababa Security ha alertado de que las últimas tendencias en ciberseguridad ya buscan atacar infraestructuras o instalaciones industriales.
Los especialistas han recalcado la importancia de que la cadena de suministro colabore de forma preventiva para luchar contra los ciberataques, una plaga invisible que cada vez está más extendida. Para lograrlo, exponen el valor de integrar esta estrategia en el seno de los equipos directivos.

