En un ambiente mezcla de especialistas, administraciones, representantes portuarios y centros de investigación, el sector de la economía azul ha hecho hoy un llamamiento a ajustar el marco legal y cumplir la normativa en el ámbito de la protección de los océanos. En la jornada ‘Blue Economy Summit’ (Foro sobre la economía azul), organizada por el puerto de Barcelona, la idea ha sobrevolado por todas las intervenciones. Es decir, se conocen los impactos de no hacer nada ante el cambio climático, se han construido los elementos para potenciar la sostenibilidad, pero es necesario el paso final, en el que las administraciones juegan un papel esencial.
Sobre este eje, ha girado la mesa redonda sobre innovación, derechos de los océanos y la conservación marina. Moderada por Rémi Parmentier, cofundador de The Varda Group y uno de los miembros iniciales de Greenpeace, en esta se ha recalcado lo necesario que es mantener una relación sana con los mares y océanos si queremos asegurarnos de tener un futuro sostenible. Por eso, el activista ambiental ha instado a la ciudad de Barcelona que, en el marco de su apuesta por la economía azul, “aproveche la energía y los recursos del mar sin poner en riesgo las oportunidades de las generaciones futuras.
En la misma línea, el presidente de The Ocean Race, Richard Brisius, ha destacado que el futuro de los océanos y de la humanidad están vinculados. Por eso, ha definido como “un gran paso” la Declaración Universal de los Derechos de los Océanos, pero ha insistido en la idea de que las administraciones cumplan los compromisos normativos establecidos. En este aspecto, la bióloga y conservadora ambiental ha reclamado que, como sucede en Francia, “la conservación de las costas sea una política de Estado”, lo que ayudaría a cumplir el objetivo de que el 30% de los océanos mundiales estén protegidos en 2030.

El compromiso del puerto de Barcelona
Durante la sesión sobre economía azul, la directora de innovación del puerto de Barcelona, Emma Cobos, ha remarcado la apuesta de la entidad por este sector, centrándose en las iniciativas de electrificar un 50% de los muelles en 2027, a lo que se dedicará una inversión de 200 millones de euros, o la utilización de combustibles menos contaminantes como el Gas Natural Licuado (GNL). Después de explicar que un 50% de las empresas que forman parte del ecosistema portuario de Barcelona tiene un componente tecnológico, Cobos ha recordado el proyecto Blue Tech Port, dirigido por Miquel de la Mano, que pone el foco en el desarrollo de la innovación en el entorno de los antiguos tinglados del Muelle de Sant Bertran, en el que ya están ubicadas algunas startups. A través del Blue Tech Port, su director técnico, Miquel de la Mano, ha explicado que el objetivo es validar determinadas tecnologías con el objetivo de escalarlas y que se adapten a las normativas vigentes sobre protección de los mares y los océanos. De la Mano ha puesto como ejemplo la iniciativa ‘Bcn Sotamar’ (Barcelona bajo el mar), que busca proteger los ecosistemas a través de sistemas innovadores, como los biotopos en impresión 3D que se han colocado en el fondo marino de la playa de San Sebastián de Barcelona y que ha fabricado Underwater Gardens International.
El foro de la economía azul lo ha clausurado el presidente del puerto de Barcelona, Lluís Salvado, que ha resaltado el compromiso de la entidad con la economía azul, la innovación y la sostenibilidad, visibilizado en la experiencia gastronómica posterior al congreso, que se ha celebrado en los antiguos tinglados del Muelle Oriental, unos antiguos almacenes portuarios. De hecho, tecnología, innovación y economía azul han estado presentes durante la jornada, pero con el propósito último de que las administraciones velen y pongan esfuerzos en respetar el marco normativo.








