A río revuelto, ganancia de pescadores. Este podría ser el resumen de la evolución de los tráficos del puerto de Barcelona durante el primer semestre. Durante la presentación de los resultados, que ha tenido lugar hoy, se ha dado a conocer que los transbordos, un tipo de tráfico en que los contenedores se descargan de un barco más grande para cargarse en uno más pequeño, han crecido un 45% desde enero a junio de este año. Los transbordos en los puertos mediterráneos, como es el caso de Barcelona, Algeciras o Valencia, se han visto beneficiados de los cambios de las rutas marítimas por el conflicto en el Mar Rojo. Con tiempos de trayecto más largos, entre 10 y 12 días, por la alternativa de navegación por el Cabo de Buena Esperanza que sustituye al Canal de Suez, estos ya suponen casi la mitad del tráfico total de contenedores del puerto barcelonés.
Así, mientras el tráfico total de contenedores ha aumentado un 23,6% durante el primer semestre, superando los dos millones de TEUS, el transbordo ya representa casi la mitad de estos. En el global de tráficos, el crecimiento entre enero y junio ha sido del 10,2%, alcanzando los 35,8 millones de toneladas. En este sentido, el director general del puerto de Barcelona, José Alberto Carbonell, ha detallado que “el alza del tráfico de contenedores, especialmente el de los transbordos, justifica el incremento de las mercancías movidas durante el primer semestre”.
De hecho, Carbonell ha vaticinado que de continuar la incertidumbre geoestratégica de la que se está beneficiando el puerto de Barcelona, la entidad cerrará el año 2024 con un récord en el tráfico de contenedores, superando los cuatro millones de TEUS. “No hay razones para pensar que no sea así”, ha detallado. Las cifras que se han conocido hoy del tráfico de contenedores, relativas al primer semestre del año, revierten la tendencia de los últimos ejercicios, en los que estos habían caído un 0,81% (2022) y un 10,86% (2023).

Problemas puntuales de congestión portuaria
El director general Barcelona ha destacado que “como puerto hemos sabido dar confianza como enclave de transbordo en un contexto de retos importantes”. A pesar de reconocer algunos problemas puntuales de congestión portuaria a finales de marzo y principios de abril por el crecimiento repentino de las operaciones, Carbonell ha descartado que estos episodios se vuelvan a repetir. “Hemos puesto en marcha algunas medidas, tanto para favorecer a las navieras, como a las terminales, como abrir instalaciones durante parte de la noche para reducir las posibles congestiones”.
Aun así, Carbonell ha reconocido es que la previsión del sector, especialmente de los armadores, es que la crisis del Mar Rojo y sus efectos en el transporte marítimo no se resuelva como mínimo hasta el año 2025, por lo que ha defendido las acciones llevadas a cabo por la Autoridad Portuaria para agilizar los tráficos. “Los problemas puntuales están siendo absorbido por la terminal BEST”.
Los vehículos, en negativo
El punto negativo de la evolución de los tráficos del puerto de Barcelona durante el primer semestre de este año han sido los coches. En total, se han movido 388.201 unidades, un 5,5% menos que en el mismo periodo que el año anterior. Una vez recuperada la normalidad en la cadena de suministro en 2023 y que las exportaciones estén a punto de situarse en cifras de la época pre-Covid, José Alberto Carbonell ha recordado que “el alto precio de los fletes provoca que los coches estén llegando al puerto como carga contenerizada”, ya que resulta más viable económicamente. Esta situación se podría acabar entre este año y el que viene porqué se entregarán los pedidos de ‘car carriers’ que ya están ordenados. Por esta razón, desde el puerto de Barcelona se cree que “el año se cierre con cifras positivas en los tráficos de vehículos, aunque estamos a la espera de la evolución y la incertidumbre que supone para las importaciones la decisión de aplicar aranceles a los coches procedentes de China”.
El modelo Barcelona de cruceros
Por su parte, el presidente del puerto de Barcelona, Lluís Salvadó, ha señalado que, pese a que los movimientos de pasajeros de cruceros han crecido un 6,2% durante el primer semestre, el aumento de la actividad se sitúa por debajo de las cifras globales del turismo. La reducción de las escalas a 323, un 6,6% menos que en el mismo periodo de 2023, le ha servido a Salvadó para reivindicar el modelo de cruceros que defiende Barcelona, basado en menos barcos atracados pero más ocupados. De hecho, la ocupación de los buques ha aumentado del 77% al 83% desde el año 2018.

Esta tendencia se traslada a la apuesta del puerto de Barcelona por convertirse en el líder europeo en los puertos base de crucero, es decir aquellos cruceros que inician su travesía en Barcelona y no solo atracan en tránsito. Mientras que en 2017, un 71% de los cruceros tenían como puerto base Barcelona, en 2024, la cifra se ha disparado hasta el 83%. “Hemos dado un salto cualitativo hacia el modelo Barcelona, por lo que gestionamos y avanzamos hacia un crucero de valor añadido con menos impacto en la ciudad. Estamos reduciendo la cifra de embarcaciones de grandes dimensiones y aumentando las de las categorías premium y de lujo”, ha repasado Salvadó. Las escalas de los segmentos premium y de lujo ya suponen el 37% del total.
Salvadó ha enumerado las acciones emprendidas por el puerto de Barcelona en este primer semestre, dividiéndolas en cuatro ejes: competitividad, innovación, sostenibilidad y retos sociales. En el campo de la competitividad, ha resaltado la reordenación de la actividad portuaria, el fomento del transporte por ferrocarril. Mientras que en el área de innovación, ha remarcado la apuesta por impulsar la economía azul a través de la reconversión de los tinglados del Muelle de San Bertran, de los que el año que viene se licitarán las obras. La sostenibilidad, con el reciente estreno del primer OPS en la terminal Hutchison Ports BEST, enmarcado en el Plan Nexigen, y la licitación de la subestación eléctrica y la conexión con el Muelle Adosado son otros de los temas que ha destacado. En el marco de los retos sociales, ha citado la integración puerto-ciudad con el plan estratégico del Port Vell, presentado recientemente.
A poco más de un mes de la celebración de la Copa América de Vela, Salvadó ha sacado pecho del ritmo de ejecución de las 22 actuaciones llevadas a cabo, que están prácticamente finalizada. Con una inversión de 200 millones de euros, la aportación para financiarla ha sido un 50% pública y el 50% restante privada.
En relación a la situación financiera del puerto de Barcelona, las cifras, que recogen los datos entre enero y mayo, muestran un incremento del 2% en la cifra de negocio, un 3% en los resultados de explotación y un 13% más en la cifra global del ejercicio, que supera los 21 millones de euros.


