El ferry TENACIA, de Grandi Navi Veloci (GNV) tuvo un incendio en la sala de máquinas en la madrugada del dia 8, lunes, tras salir de Valencia con destino a Palma de Mallorca, de tal intensidad que a duras penas pudo la tripulación evitar que se propagara. El buque de 199,14 metros de eslora y 26,6 metros de manga, con cacpacidad hasta 900 pasajeros, quedó con las máquinas inutilizadas, sin propulsión y, en consecuencia, sin gobierno. A bordo 350 pasajeros y 61 tripulantes.
Ante la gravedad de la situación, el capitán, en permanente contacto con la naviera, decidió que los pasajeros abandonaran la nave y se dirigieran a tierra con los medios de salvamento, públicos y privados, que se pusieron a disposición de la emergencia. Salvamento Marítimo, bajo la dirección del capitán marítimo de Mallorca, hizo un gran despliegue de medios: las salvamares ACRUX y LIBERTAS; los buques de salvamento MESANA y MARTA MATA; y los helicópteros Helimer 221, Helimer 207 y Helimer 203. La naviera, perteneciente al grupo MSC (Mediterranean Shipping Company) desvió los buques MSC ARICA y GNV BRIDGE. Ningún herido, sólo la alarma, el susto y las molestias de no llegar a Palma de Mallorca según lo previsto.
La tripulación náutica (los tripulantes de fonda, unos 30, desembarcaron con el pasaje) permanece a bordo mientras el TENACIA es remolcado hacia el puerto de Valencia para examinar el alcance de los daños y, en su caso, proceder a las reparaciones necesarias.

Se desconoce por el momento el origen y la causa del incendio, aunque ya se manejan diversas hipótesis, algunas ciertamente peregrinas o muy improbables. A destacar que este es el cuarto incendio que ha gestionado la Capitanía Marítima de Mallorca. Fueron los anteriores el SORRENTO, incendio en garaje abierto; el TARIK IBN ZIYAD, incendio en garaje cerrado; y el GRANDE EUROPA, incendio tal vez provocado, pues se inició en dos zonas diferentes y distantes.
El incendio en el TENACIA, por la zona del buque donde se originó, y por las aguas que navegaba, no ha tenido mayor importancia. El mar estaba en calma. El viento apenas llegaba a brisa. Quedó confinado el fuego y ningún tripulante sufrió daño, que se sepa. Nueve bomberos de la Generalitat de Catalunya fueron helitransportados para valorar el incendio y sofocar lo que pudiera quedar activo.

Pero como suele ocurrir en casos similares, los pasajeros ansiosos de un minuto de gloria magnifican ante los medios de comunicación sus experiencias, que no dudan en calificar de espantosas, un horror, una situación terrible, pavorosa, etcétera. Siempre hay alguno que va más allá y se queja con amargura de la naviera, de los tripulantes y del barco. Se une en estos casos el hambre (el ansia de algunos pasajeros por narrar el cuento) con las ganas de comer (el interés de los medios por hacer del suceso una noticia con morbo, de interés para el gran público). Y no hay más.
La dotación del TENACIA y la naviera cumplieron con sus deberes más allá de anécdotas y errores puntuales; Salvamento Marítimo demostró una vez más su organización y los medios disponibles; y las autoridades marítimas supervisaron el suceso y estuvieron atentas a su desarrollo.

