Ante la incertidumbre y las dificultades que se divisan en el horizonte tras un año 2023 complicado, ‘Sumérgete en la ilusión’, tal como rezaba el lema del cóctel de Navidad de la comunidad portuaria de Barcelona, que se celebró ayer por la tarde en el Museo Marítimo de Barcelona, reuniendo a unas 500 personas. En un ambiente de complicidad, de encuentros, de ganas y voluntad de compartir proyectos y experiencias a las puertas de unas fechas señaladas, entre la comunidad portuaria se ha instalado la ilusión y la esperanza, pese a los nubarrones que se auguran tras un 2023 marcado por la incertidumbre y las diversas crisis geoestratégicas que han impactado en la actividad portuaria. El nexo común, el catalizador de esos anhelos, según se pudo comprobar en el sentir de la comunidad portuaria es la celebración de la Copa América de Vela, que llegará a Barcelona a finales de agosto del año 2024.

Ante la comunidad portuaria y tras cumplir un año en el cargo, el presidente del puerto de Barcelona, Lluís Salvadó, admitió que “2023 no ha sido un año de récord, ya que el 2022 fue superior, pero la diversificación de la actividad ha permitido cifras históricas en vehículos y pasaje”. En el lado contrario, Salvadó recordó que las exportaciones han sufrido las consecuencias de la incertidumbre generada por las guerras en Ucrania e Israel y el incremento de los tipos de interés. Frente a estas dudas, el presidente del puerto de Barcelona instó a cultivar la ilusión. Para ello, apeló a las 25 inversiones de carácter privado en las que trabaja la entidad, además de proyectar esperanzas en la Copa América, asegurando que “son inversiones con un retorno de futuro, potencian la marca Barcelona y actúan como plataforma de promoción”.
Entre los hitos alcanzados en 2023, Salvadó destacó la constitución de la Bcn Port Innovation, un órgano para centralizar los proyectos de innovación del puerto de Barcelona, el despliegue de los accesos ferroviarios, la puesta en marcha del primer servicio de tren de mercancías directo a Francia, una gabarra de suministro de GNL o la cubierta con placas solares de la nave de Decathlon en la Zona de Actividades Logísticas (ZAL).
‘Carpe Diem’

Por su parte, Emilio Sanz, presidente de la asociación de transitarios Ateia Barcelona, en su habitual tono humorístico en estos eventos, realizó una analogía en forma de cuento entre algunas tradiciones de las fiestas navideñas como Papá Noel, los Reyes Magos y el ‘tió’ catalán con las necesidades logísticas de los transitarios a los que representa.

Desde la Asociación de Agentes Consignatarios de Buques de Barcelona, su nuevo presidente, Salvador Richard, que se estrenó en el cargo el pasado mes de noviembre, sustituyendo a Jordi Trius, en el cargo durante seis años y a quién agradeció su labor en favor del colectivo. Durante el transcurso del acto, Trius recibió un homenaje de la comunidad portuaria y la entrega de una placa por parte del presidente del puerto de Barcelona, Lluís Salvadó. “Acabo de desembarcar y comentando por encima la situación de las navieras, se me ocurre hablar de las guerras, los ataques con drones, las restricciones en el Canal de Panamá, el incremento del 15% de las tarifas en el Canal de Suez o los impuestos de las ETS y los de emisiones de CO2 de los puertos de Barcelona o Tarragona”. Pese a esa situación preocupante, Richard instó a disfrutar del momento, “un carpe diem a compartir con los que normalmente no tenemos ocasión de encontrarnos”.

Mientras, Antonio Llobet, presidente del Colegio Oficial de Agentes de Aduanas y Representantes Aduaneros de Barcelona, repasó los cambios significativos en el ámbito aduanero, como las importaciones de aparatos eléctricos y electrónicos y sus residuos, “en los que la tramitación expedientes es lenta, por lo que se debe mejorar y agilizar”. Asimismo, aludió al nuevo impuesto del mecanismo de ajuste en frontera por carbono, destinado a la importación de productos procedentes de la UE, que busca una producción industrial limpia. Llobet reclamó “posponer la aplicación de la primera fase por las dificultades técnicas y la incertidumbre jurídica en los operadores”. Además, durante 2023 se publicó el borrador de la reforma del Código Aduanero de la Unión (CAU), en la que el colegio está trabajando activamente para implantar mejoras en el texto.

En un mismo tono moderadamente optimista que presidió el acto, Javier Vidal, presidente de la Asociación de Empresas Estibadoras de Barcelona, habló de “un año tranquilo sin requerimientos europeos, sin Ley de Puertos y con el Acuerdo Marco de la Estiba en marcha”. Los deseos de Vidal se pueden extender a toda la comunidad portuaria para 2024. “Esperemos que sea bueno para todos y estamos preparados para que así sea”. Por delante, el reto de la Copa América de Vela, evento en el que todo el mundo deposita sus esperanzas.





