Una realidad obcecada y que va avanzando paso a paso se está briendo camino en el mundo del transporte marítimo: la puesta a flote y posterior empleo de buques de pequeño porte impulsados por tecnologías no contaminantes. Es el caso de los remolcadores, transbordadores…, todos de pequeño tonelaje, que navegan en aguas cerradas o de mares relativamente tranquilos con navegaciones cortas como es el caso del Báltico, no así el Mediterráneo, y deberíamos de preguntarnos por qué).
Es también el caso de la navegación costera o de corta distancia tanto en Europa como en Asia (Japón, China), donde continuamente se nos muestran iniciativas muy loables, como esta que presentamos, que es el caso del buque Vega, típico buque navegación costera y de río, de 3.800 toneladas métricas de capacidad de carga y equipado con motores tradicionales y generadores de viento como alternativa a fuel y que pueden ser transformados íntegramente en eléctricos. El buque será entregado en 2024 o inicios de 2025.
Interesa remarcar como las nuevas generaciones de buques que navegan en ‘shortsea shipping’ van progresivamente integrándose en las normas UE (caso de Europa) enfocadas decididamente en un proceso de descarbonización progresivo.

