‘Nexigen’ es el nombre elegido por el puerto de Barcelona para bautizar el plan de electrificación de sus muelles, que se presentó por primera vez a principios de 2020 y que está previsto que se concrete una década después, en 2030, con la electrificación de los muelles Prat, donde está ubicada la terminal Hutchison Ports, San Bertran y Muelle la Costa. Más allá de las fechas, hoy se han dado pasos hacia adelante en la concreción del calendario. El presidente del puerto de Barcelona, Damià Calvet, ha anunciado que, en el marco de los dos proyectos piloto con los que trabaja la instalación, los primeros buques portacontenedores se conectarán a los muelles electrificados a finales del año 2023. Calvet, que ha estado acompañado en la presentación por la Energy Transition Manager, Ana Arévalo, ha explicado que el plan de electrificación de los muelles forma parte de la estrategia de medioambiental del puerto, “de la que somos un agente activo de la actividad marítimo-portuaria”.
“Ante los que en ocasiones presentan a los puertos como lobbys contra la descarbonización, nosotros apostamos por un triple vector, formado por la movilidad sostenible, la transición energética y la economía circular”, ha comentado Calvet para referirse al plan de electrificación de los muelles. “El puerto genera más riqueza que emisiones”, ha añadido. En este contexto, ha remarcado que el puerto de Barcelona destinará 110 millones de euros de fondos propios al proyecto de electrificación de los muelles, de los que 90 servirán para crear instalaciones OPS, siglas de Onshore Power Supply, un sistema que permite que los buques atracados en puerto puedan conectarse a la red eléctrica, y los 20 restantes para generar subestaciones que incrementen la capacidad eléctrica de las instalaciones. Estas acciones van encaminadas a cumplir el plan estratégico del puerto, que prevé reducir un 50% las emisiones de CO2 en 2030 y alcanzar la neutralidad climática en carbono en 2050.

En el momento en que esté desarrollada la electrificación de los muelles, Calvet ha señalado que los barcos portacantenedores y los ferries dejarán de emitir 66.000 toneladas de CO2 y 1.334 de óxido de nitrógeno (NO). Con la acción, los buques emitirán un 38% menos en los muelles, un 25% durante las operaciones de ancoraje y estancia en las instalaciones y un 22% durante toda la actividad portuaria. En total, sería el equivalente a las emisiones que generan más de 30.000 personas en su vida diaria.
Licitación de la prueba piloto de los ferries
Para llevar a cabo el proceso, el presidente del puerto de Barcelona ha indicado que se requerirá un complejo trabajo técnico, en el que se incluye la construcción de 240 kilómetros de cable, buena parte de este subterráneo, y 20,5 de canalizaciones. “Con el plan piloto de electrificación de los muelles de los portacontenedores y los ferries, adquiriremos un conocimiento económico, jurídico y técnico”, ha resaltado Calvet. Por este motivo, el puerto de Barcelona tiene previsto licitar el proyecto piloto de electrificación de los ferries durante el mes de abril. Paralelamente, la instalación catalana se encuentra a la espera de que el Boletín Oficial del Estado (BOE) publique la designación de la instalación como gran consumidor de energía, una característica que le permitiría operar con diferentes conexiones de redes eléctricas e incrementar su capacidad actual.

De esta manera, el puerto establece finales de 2023 para los portacontenedores y principios de 2024 para los ferries las fechas en que en la instalación barcelonesa se podrán ver barcos conectados a la red eléctrica propia de los muelles. De momento, Calvet ha reconocido que, aunque se trata de un proyecto que lidera la autoridad portuaria, ya ha mantenido conversaciones con todas las navieras y agentes marítimos que operan en el puerto de Barcelona.
“Preparémonos como puerto para acoger y acelerar las necesidades de descarbonización del sector marítimo-portuario”, ha instado Calvet tras el vídeo de presentación de ‘Nexigen’, el nombre con el que el puerto aglutinará sus iniciativas de electrificación de los muelles. Para la responsable de transición energética, Ana Arévalo, que ha detallado los detalles más técnicos de la iniciativa, la electrificación está plenamente alineada con el plan estratégico del puerto y el objetivo de reducir las emisiones contaminantes.
Un proceso de cuatro años
Arévalo ha indicado que, una vez el puerto reciba la consideración de gran consumidor de energía, será el momento de adaptar las OPS, transformando la energía que generan a las necesidades condicionadas de las navieras que operan en las diferentes terminales. Está previsto que esta complejidad técnica se resuelva, según la responsable del puerto, de manera que los cables, que serán los elementos a los que se enganchen físicamente los buques para alimentarse de electricidad, estén dentro de contenedores.
Desde el punto de vista del calendario, la responsable de transición energética ha revelado que desde que solicita el acceso a la posición de gran consumidor y la correspondiente necesidad de conexión hasta que se obtiene suele transcurrir un periodo de cuatro años. Arévalo ha repasado los el estado de los dos proyectos piloto del puerto en el ámbito de la electrificación de los muelles. En el caso del de portacontenedores, que se ensayará en la terminal Hutchison Best, que actualmente se encuentra en fase de licitación, el propósito es analizar el comportamiento de dos buques durante dos años. En el segundo año, la idea es probar las prestaciones de un buque de carga de más de 20.000 TEU.
Arévalo ha avanzado que la licitación del proyecto piloto de la terminal Best se realizará en julio y se estima la construcción de la infraestructura en un plazo de un año, por lo que los primeros barcos se podrán conectar a finales de 2023.
Conexión eléctrica de ferries en 2024
En el caso de la prueba piloto de la conexión eléctrica de los ferries, en que la licitación se llevará a cabo este mes de abril, la inversión alcanzará los 3,5 o 4 millones de euros y los primeros buques se conectarán a la red eléctrica a principios del año 2024. Ana Arévalo ha comentado que el puerto de Barcelona trabajará de forma paralela en el ámbito administrativo, en el que está pendiente de los permisos, y en el técnico, en el que se realizarán las pruebas piloto.

Por su parte, Damià Calvet ha definido a ‘Nexigen’ como “la culminación del plan estratégico del proyecto de descarbonización marítima del puerto de Barcelona”. En esta línea, ha remarcado que se trata de un nuevo paradigma de acción climática, no solo para el puerto de Barcelona, sino para el área metropolitana o para Catalunya. “Son acciones climática para intentar mejorar el planeta”.
El nuevo sistema de emisiones marítimas
El proyecto de Barcelona se enmarca en el contexto del nuevo escenario que abren los ETS, el sistema de comercio de emisiones marítimas planteado por la Unión Europea (UE). Al respecto. Calvet ha reivindicado la necesidad de que la nueva normativa mantenga su objetivo de mejorar el medio ambiente, pero sin perjudicar la competitividad de los puertos. Frente a las incertidumbres que plantea, los combustibles que se utilizarán en el proceso de transición energética hacia un nuevo paradigma de descarbonización, Calvet ha incidido en la importancia en que el puerto de Barcelona esté preparado para apostar por una tecnología determinada cuando se determine la tecnología más eficaz.
En relación a otras iniciativas de electrificación de muelles de otros puertos, Ana Arévalo ha recordado los proyectos de Los Ángeles y Montreal como referencia a nivel mundial, pero ha precisado que en el caso de Barcelona, cuando entre en marcha la electrificación, se convertirá en el primer puerto del Estado español en que los barcos se conecten a una red propia de suministro.






