La Autoridad Portuaria de Avilés intentará desprenderse de nuevo del granelero ruso SEVERNAYA ZEMLYA, que lleva dos años y medio atracado en el puerto asturiano a la espera de ser enviado a la chatarra. Tras la reunión del consejo de administración, celebrada a finales de la semana pasada, se acordó que la puja se lleve a cabo el próximo lunes 16 de noviembre. De momento, a la subasta, a la que se la ha fijado un precio inicial de 849.000 euros, se han presentado 10 ofertas, que ahora deben ser analizadas por los responsables del puerto para comprobar si cumplen los requisitos del pliego de condiciones.
Tras fracasar inicialmente el proceso de venta del buque, la autoridad portuaria decidió emprender la subasta, que quedó desierta, durante el mes de enero de este año. Con este nuevo movimiento, se intentará resolver definitivamente un problema que está afectando a las cuentas anuales del puerto de Avilés, ya que el mantenimiento del buque supone un sobrecoste de mantenimiento de más de 27.000 euros mensuales.
El SEVERNAYA ZEMLYA lleva desde mayo de 2018 en el muelle de Valliniello del puerto de Avilés después que el armador ruso Murmansk Shipping Company, propietario del barco generase una serie de deudas con el suministrador del combustible, con los trabajadores, que abandonaros sus puestos en febrero por no cobrar sus nóminas y con la propia autoridad portuaria. Por eso, en el momento en que se ejecute la subasta, el dueño del barco tendrá que depositar el importe en el Juzgado Mercantil de Gijón para satisfacer los impagos con los diversos proveedores.
Rebaja de precio
Inicialmente, cuando se tenía la intención de que el granelero continuara activo, el precio de salida de la subasta se estableció en los 3,8 millones de euros. Ahora, cuando el destino del buque es la chatarra, el importe se ha rebajado hasta los 849.000 euros.
La Autoridad Portuaria de Avilés aprovisionó íntegramente el año pasado las tasas portuarias del SEVERNAYA ZEMLYA por la incapacidad de cobrarlas. Además, el organismo ha contratado los servicios de una empresa especializada en garantizar la seguridad del buque en el muelle. El mantenimiento elevado del granelero, que solo tiene 10 años de antigüedad, que corre a cargo de la Autoridad Portuaria de Avilés, provocó que el organismo decidiera a principios de año subastarlo para destinarlo a chatarra.
Declaración de abandono
Fuentes cercanas a la Autoridad Portuaria de Avilés indicaron que “el propietario se ha desentendido del barco, abandonándolo a su suerte, y sin abonar las primas del buque, del casco y el P&I”. En casos como el del granelero ruso, propiedad de la compañía Murmansk Shipping Company, la Ley de Navegación Marítima establece que el puerto puede declarar un buque como abandonado cuando hayan transcurrido tres meses sin que el propietario dé señales de vida. Una vez pasado el plazo, se puede iniciar el procedimiento de venta forzosa.
Los seguros habituales con los que cuenta un buque de estas características no contemplan ningún tipo de responsabilidad en un supuesto de deudas económicas. Así, el seguro de Protección e Indemnización (PI) protege en caso de reclamaciones de un tercero, ocasionadas por la embarcación. De esta forma, este tipo de pólizas complementan a las de casco y respaldan a los armadores de sus obligaciones hacia terceros, sean bienes o personas.

