El Consejo de Administración del puerto de Barcelona ha autorizado iniciar el proceso de licitación para adjudicar en concesión una terminal marítima pública multipropósito situada en el muelle Príncep d’Espanya. La licitación se activa después del vencimiento de la concesión actual. La nueva terminal dará continuidad a la actividad de carga general no contenerizada, un tráfico esencial para el posicionamiento estratégico del puerto de Barcelona y que, sin esta licitación, quedaría en situación de monopolio. El objetivo es garantizar un servicio competitivo, abierto a terceros y alineado con las necesidades logísticas e industriales del puerto.
La futura instalación dispondrá de una superficie de 87.425 metros cuadrados y de los edificios de oficinas y aparcamientos existentes, que se mantendrán, mientras que el resto de estructuras podrán ser rehabilitadas o substituidas según la propuesta del adjudicatario. Los diferentes pliegos de la licitación dejan claro que “no se estima razonable excluir totalmente la posibilidad de manipular contenedores, teniendo en cuenta que hay tráficos en barcos mixtos, de carga general rodada y contenedores de manipulación vertical que no podrán ser operados en las terminales de contenedores o de carga rodada ya existentes”. La licitación prevé una inversión de 3,6 millones de euros y 16 años de duración, y entre las obras a acometer tendrá que haber mínimo, de 3 grúas móviles y de 6 equipos auxiliares para la manipulación de mercancías.
En línea con la estrategia de descarbonización del puerto de Barcelona, la licitación incorpora criterios ambientales como la eficiencia energética de los equipos; la generación de energía renovable; medidas de reducción de consumos de agua y electricidad y la posibilidad de electrificación de la maquinaria. Las ofertas que se reciban se valorarán combinando criterios técnicos y económicos.

