Funcionó muy bien la segunda Conferencia de Cargadores, celebrada en Barcelona el 19 de febrero ,y la prueba fue la enorme asistencia, la atención en el seguimiento de las exposiciones y los muy animados corrillos en la pausa café primero y también en el cóctel final.
Tras las intervenciones inaugurales, siempre protocolariamente positivas, intervino, a modo de calentamiento, Jordi Torrent, responsable de Estrategia del puerto de Barcelona. Fue una más de sus presentaciones de datos tan elegantes como pedagógicas. Valoramos Torrent porque casi nunca profetiza, sino que expone datos y, como mucho, finaliza con la foto de la tendencia.
Aunque esta vez sí hubo un guiño porque en el enunciado de su intervención se leía ‘Transporte Marítimo entre la (des) Globalización y la Geopolítica’, así, con un -des- entre paréntesis. Sin embargo, lo que se nos mostró es que China y Corea, principalmente, son los que están aproximando sus fábricas al mercado europeo y no al revés. El resultado es que el mango de la sartén sigue en las mismas orientales manos. Es decir: la globalización no se desinfla, sino que se extiende y sofistica o, utilizando la otra palabra de moda, la globalización es resiliente.
A partir de entonces, los ponentes fueron disparando afirmaciones-bala que, aparentemente, no alcanzaron ninguna diana, quiero decir que no se respondieron por los presuntos interpelados.
Veamos algunas:
Balas perdidas
Jaime Paz/ONE: “Con la IA, tener experiencia ya no es tan necesario y analizar datos tampoco porque ahora podemos crear un experto virtual con herramientas gratuitas. Exceptuando las tripulaciones, el resto de trabajadores de la empresa trabajan con datos. Saber gestionar los datos y las estrategias sí que es importante”.
Benito Núñez: “Cuando se nos pregunta que estáis haciendo para favorecer algo, respondemos que el principal deber de la Administración es no hacer nada. O al menos no estropearlo. Que el sector se haga resiliente”. Un poco más tarde, consciente de su afirmación tenía riesgos, añadió: “Lo que tiene que ser la Administración es propositiva”.
Clara Aznar (Tolsa): “Los cargadores llevamos un año pagando (y transmitiendo el coste a los clientes finales) los recargos de flete por ETS (el impuesto sujeto a impuestos) ya es hora de saber dónde van a parar y en qué se están utilizando, vamos, que ya toca una auditoría ¿no?” Y dirigió una intencionada sonrisa a Benito Núñez
Los tres, Aznar, Núñez y Paz sí que coincidieron en que la IA sin datos no tiene valor. Por eso, afirmaron que los datos son un activo, y para el que los tiene, cederlos no puede ser gratuito.
Guillermo Belcastro (BEST) pidió a la audiencia (conferencia de cargadores, no lo olvidemos) que levantaran la mano aquellos cargadores que saben en qué terminal se van a embarcar o desembarcar sus contenedores, solo dos manos se visibilizaron… y eso que con más de 100 personas en la sala, el número de cargadores debía ser importante.
Belcastro también informó de la plataforma de información ‘BEST+’, que está a disposición de los cargadores. Esto que es algo excepcional por la gran visibilidad que los usuarios pueden tener para obviar o gestionar congestiones en sus acarreos, pero tampoco pareció motivar atención o preguntas.
Y cuando finalmente, Belcastro recordó que la terminal BEST estaba operativa las 24 horas, el representante de los trasportistas y, sobre todo, el de los ‘forwarders’ diluyeron la importancia de ese esfuerzo con los argumentos de que la terminal sí, pero los depósitos de contenedores o los servicios de inspección en frontera no.
Juan Pozo (Cotrapor): “Los protocolos digitales de las Autoridades Portuarias están anticuados y los retoques, como el ‘pin code’ es muy deficiente. Quien bloquee un transporte que ya se ha comunicado debe asumir el extra-coste causado al trasportista”
El remate lo dio Martín Fernández (Feteia-Oltra), que repitió que “aprovechar la disponibilidad de BEST podría llegar a poner en riesgo a sus clientes (los cargadores)”, pero sin aclarar a qué tipo de lío se refería.
Siempre disruptivo, Jaime Paz volvió a inquietar a la audiencia cuando afirmó que: “No todos los barcos están trazados. No os creáis lo que dicen las webs de tracking. Es una estimación”.
Tratándose de una conferencia de cargadores, inevitablemente, fueron las navieras, las más señaladas en esta conferencia.
Recibieron las amarga queja del representante de los trasportistas de contenedor, que señaló que la política de las navieras, forzando a ser ellas las que han de hacer el acarreo en las entregas, genera ineficiencia. O de Clara Aznar, la representante de los cargadores, porque los recargos de fletes sobrevenidos y demás condicionantes deberían comportar fiabilidad y no lo hacen.
Pero fue en la intervención de otro ponente donde se produjo el reproche más rotundo, cuando se afirmó que “no es la geopolítica o la meteorología o cualquier otra circunstancia externa la que altera los fletes, sino que son las mismas navieras con sus blank sailings, roll-overs, clientes preferentes y recargos por todo, las que los manipulan”
Y también recibieron los ‘forwarders’, cuando el mismo ponente subió aún más su apuesta al señalar que, mayoritariamente, los cargadores confían y se informan a través de su ‘forwarder’, pero ¿qué pasa cuando la naviera tiene comprado al ‘forwarder?’ Y allí, en el aire, quedó la pregunta y la sensación que las navieras en general y algunos forwarders en particular, bien, lo que se dice bien, no le caen.

Imagen de Rosa Prenafeta y Nuria Lacaci, generada por IA y con el consentimiento de las interesadas para su publicación.
Nuria Lacaci. Nos gusta Nuria Lacaci, tranquila y sonriente contribuyó a sujetar el acto con afable firmeza, lo que es de agradecer.
Víctor Rubio
P.S. Impactos
Llama la atención la utilización masiva de la palabra impacto en los ponentes en general y en esta conferencia en particular. Todo impacta o todo genera la pregunta retórica de ¿cómo impacta tal cosa en la economía, en la conectividad, en los fletes, en la formación, etc.?
Es decir, que las 1.000 circunstancias que concurren en este juego han dejado de afectar o de influir o de alterar, ahora impactan, que es un término que conlleva el mensaje implícito de trauma, golpetazo o embestida. O todos los factores y circunstancias son de una potencia no vista o lo que es no-visto es esta hipersensibilidad narrativa de hoy en día.

