El buque histórico, RAFAEL VERDERA, el más antiguo de la flota española, que data de 1841 y que está inscrito oficialmente en el registro de buques históricos, denuncia dificultades para seguir operando por culpa de la normativa de la Autoridad Portuaria de Baleares. Desde 1989 ininterrumpidamente, este velero se dedica al tráfico local de pasajeros en el muelle de Golondrinas de Palma de Mallorca. Ahora, los nuevos pliegos de la Autoridad Portuaria de Baleares (APB) podrían provocar su exclusión.
La APB ha publicado el concurso para la gestión de amarres de segunda, lista donde se encuentra el RAFAEL VERDERA, bajo unas condiciones, que según a juicio del armador del velero, vulneran la legalidad vigente y el espíritu de proteccional patrimonial: La APB ignora la obligación de fomentar la conservación de buques históricos, negándose a establecer la reserva de amarre preferente o las bonificaciones de tasas que la ley prevé para estas unidades; el pliego impone mínimos obligatorios de 50 pasajeros diarios, una cifra técnica y éticamente incompatible con la operativa de un buque de 185 años dedicado a la divulgación del patrimonio y la navegación sostenible.
Iñaki Arizmendi Fernández, armador del velero RAFAEL VERDERA, asegura que “no pedimos privilegios, exigimos que la administración cumpla con el marco legal de protección del patrimonio flotante”. Además, desde el histórico velero anuncian que ya tienen preparado el correspondiente recurso de reposición.

