Como era de prever, ZIM ha declarado avería gruesa por el incendio y daños posteriores a 300 contenedores a bordo del ZIM CHARLESTON en viaje desde puertos chinos hacia occidente y después de escalar en Colombo. El buque se encuentra ahora en Colombo y ha iniciado todo el proceso que lleva la declaración de avería gruesa que es ni más ni menos que la participación de buque y carga en todos los daños ocasionados por el siniestro.
Todo ello va a ocasionar los ya habituales problemas (recordemos el caso del EVERGIVEN), a los propietarios de la carga que la esperan en su destino. Revisión de los contenedores en Colombo, valoración, nombramiento de “liquidador de la avería gruesa”, establecimiento de las cantidades a depositar como garantía de pago de la parte proporcional de los daños (average bond), etc., a todo lo cual se le puede añadir el que ZIM decida o no proceder a la descarga de toda la mercancía en Colombo…
Un verdadero vía crucis para los propietarios de la carga, por causa, muy posiblemente, de lo que vienen siendo lamentablemente habitual con la mercancía procedente de Extremo Oriente: errónea declaración de la carga, cuando no, simplemente, la no declaración de mercancías peligrosas por negligencia –deberíamos decir hoy, después de tantas veces en las que este tipo de siniestros se han ocasionado-.

