Un estudio de reciente publicación, producido con el aval del Lloyd’s Register y la consultora Lucid Catayst para el armador SeaSpan Corporation que, con 227 buques y una capacidad de 2.400.000 TEUS es uno de los mayores el mundo, concluye que: “Los portacontenedores nucleares tienen el potencial de eliminar costes de búnker, reducir las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) y ofrecer tiempos de tránsito más rápidos, manteniendo la seguridad y la competitividad económica”, afirmando también que el ahorro puede llegar a los 68 millones de dólares por buque y año, repartidos entre los 50 millones el ahorro en combustible y 18 en penalizaciones por emisiones.
El análisis estima que un buque portacontenedores con capacidad de 15.000 TEUS, navegando a una velocidad de 25 nudos (uno que utilice combustible actuales navega de promedio a 17/18) puede, además, ofrecer mayor capacidad de carga gracias a su velocidad más elevada, que le permita disminuir sus tiempos de tránsito, a lo que se uniría a la eliminación de tanques y sistemas de combustible al utilizar energía nuclear.
Todo esto se conseguiría mediante la implantación a bordo de reactores nucleares MSR (Small Modular Reactor), de los que ya hemos dado noticia en NAUCHERglobal que ya se están estudiando en China y que, tanto la American Bureau of Shipping (ABS), como la propia UE, que la considera una ‘energía limpia’, e incluso la OMI que se está analizando crear un marco normativo (Nuclear Code), la defienden. Estas acciones parecen cada vez más dispuestas a darle luz verde a la utilización de la energía nuclear como combustible a bordo de los buques mercantes.
La cuestión de la seguridad y el tratamiento de los residuos merecen un capítulo concreto en estos estudios, y singularmente, enfrentar la opinión de Greenpeace y otras ONG absolutamente contrarias a la expansión de la energía nuclear. Hay mucha opinión publicada en estos momentos favorable al uso de la energía nuclear a bordo de los buques mercantes de forma general, fundamentalmente por el ahorro de costes, como se ha citado, y lobbys poderosos actuando ante las instituciones oficiales en favor de su adopción. ¿Es un proceso imparable?

