El TUKUMA ARCTICA es un buque portacontenedores de 1.200 TEUS, construido en 2020, de bandera danesa y que forma parte de la línea regular de la naviera Royal Arctic Line. El buque enlaza el segundo puerto alemán, Bremerhaven, con el principal puerto groenlandés, Nuuk, que con sus 10 metros de calado es un puerto más que presentable.
Entre los dos extremos de la línea, el TUKUMA ARCTICA también escala en Aarhus, Islas Feroe y Reikiavik. La naviera Royal Arctica pertenece al gobierno autónomo de Groenlandia, una isla gigantesca que, a pesar de estar casi cubierta permanentemente por el hielo, está en la más candente actualidad mediática.
Históricamente, Groenlandia no ha interesado a casi nadie -igual que el Donbás-, pero ahora el Sr. Trump la reclama para su país -igual que el Sr. Putin reclama el Donbás-. El que los dos territorios sean reclamados por poderosos y por eso mismo, peligrosos jerarcas, es quizás el único paralelismo, porque mientras el Donbás tiene una superficie equivalente al 12% de España con una población de 2,3 millones de habitantes, la superficie de Groenlandia es más de cuatro veces nuestro país y tiene una población comparable a la de Andorra, por lo que se entiende que sea más que suficiente que una sola naviera garantice la conexión marítima internacional con la metrópoli (Dinamarca) y con Alemania.
Pero, para más seguridad otra naviera, Eimskip, coopera con Royal Arctic Line para reforzar esa conexión marítima. Eimskip tiene también representación en Vigo y Las Palmas.
En resumen, Groenlandia está marítimamente bien conectada con la Unión Europea y apenas lo está con el norte de América.
Thule
El presidente color ‘butano’ reclama que Groenlandia sea propiedad de EEUU y argumenta razones de seguridad para su país.
Esto no se entiende muy bien. Desde mucho antes de los años de la llamada Guerra Fría, los EEUU están establecidos militarmente, con todas las prerrogativas, en la base groenlandesa de Thule (1.300 kilómetros al norte de Nuuk).
Thule es una base que compartió con la española de Morón el mismo tipo de accidente nuclear, con apenas dos años de diferencia, pero allí, no se bañó en el mar ninguna autoridad.
El hielo se retira
Durante siglos y hasta nuestros días, la superficie de Groenlandia ha estado permanentemente cubierta de hielo en un 80%, pero por efecto de la aceleración del calentamiento global, el hielo ha empezado a retirarse y la previsión para 2050 es que habrá dejado libre de hielo una superficie de la isla comparable a la de Francia.
Es deshielo significará un vuelco a la situación económica actual, que no es autosuficiente y es el gobierno danés quien sufraga la mitad del presupuesto anual de la isla. Con el 40% del territorio libre de hielo, el salto exponencial de la actividad pesquera, minera y turística estará garantizado y aquí sí que ya empezamos a entender al Sr. Trump.
Los inuits, ¡ay los inuits!
Algo más del 86% de los 60.000 habitantes de Groenlandia pertenecen a la etnia inuit, a los que la administración nacional los define de la siguiente manera:
“Los inuits son un pueblo amable y tranquilo, son simpáticos, tímidos y risueños (compartir la risa con alguien es equivalente al contacto íntimo), con una moral basada en la generosidad y la comunidad, sin más leyes que las de la experiencia transmitida por la costumbre. El contacto con los occidentales, el comercio colonizador, la religión católica y una moral muy distante de la suya han hecho que desde principios del siglo XX, hayan perdido buena parte de su identidad, ante un sedentarismo no resuelto y una excesiva dependencia de los subsidios estatales.”
Los que quieran saber a qué se refiere este texto con las frases “perder buena parte de su identidad” o “sedentarismo no resuelto”, descubrirán que Groenlandia es el país con el índice de suicidios más alto del mundo y a gran distancia del segundo clasificado en el triste ranking. Y, en consecuencia, a nadie le extraña que Groenlandia también reconozca el alcoholismo y la depresión como cuadros clínicos pavorosamente extendidos entre su población.
Argumentaciones perversas
En Dinamarca y los EEUU, la ruidosa reclamación del Sr. Trump ha desatado comentarios de todo tipo sobre un tema inexistente hasta el mes pasado. Los hay que afirman que la autoestima de los inuits se vendrá arriba al saberse deseados por el país más poderoso del mundo. A estos les responden otros que, los inuits podrán ser depresivos, pero no tontos, y conociendo como trata el presidente a las minorías, aún se deprimirán más. Y tampoco faltan los de mentalidad puramente empresarial (ahora desinhibida, por no decir desatada), que han calculado que, siendo los inuits tan pocos, el montante necesario para comprar su voto en un futuro referéndum es fácilmente asumible.
PD: El mítico reino de Thule, de donde eran originarios el intrépido Príncipe Valiente (1937, Harold Foster), y la tan bella como valiente princesa Sigrid (1956, Víctor Mora y Miquel Ambrosio), no se ubicaba en Groenlandia.

