Las navieras españolas van haciendo pequeños pasos hacia la descarbonización del transporte marítimo. De hecho, según los datos de la certificadora DNV, de los 199 buques alimentados con Gas Natural Licuado (GNL) en todo el mundo, 11 navegan por aguas españolas, cifra que representa el 5% de la flota mundial. La cifra la ha aportado en presidente de Puertos del Estado, Francisco Toledo, durante la segunda jornada de la ‘Green Gas Mobility Summit, organizada por Gasnam y que se celebra entre ayer y hoy en Madrid. Según Toledo, el compromiso de los puertos españoles con los combustibles alternativos no contaminantes se refleja en que “el suministro de GNL a buques ha crecido un 69,6% durante el primer trimestre del año”. El objetivo de Puertos del Estado en que en apenas cuatro años, en 2025, el número de operaciones de ‘bunkering’ se multiplique por 10.
En una mesa redonda sobre ‘Transporte multimodal y Hubs de la energía’, moderada por el director general de Enagás, Claudio Rodríguez, Toledo ha instado a tomar conciencia del reto del transporte marítimo de reducir las emisiones contaminantes, después de recordar el informe global que sitúa una naviera entre las 10 empresas mundiales que más CO2 genera. En un claro aviso a navegantes, el presidente de Puertos del Estado ha precisado que, en caso de que no se avance en la apuesta por la descarbonizacion, “la internacionalización de los costes sería muy gravosa para las empresas españolas”.

Siguiendo las recomendaciones de la Comisión Europea (CE), Francisco Toledo ha reivindicado la tarea de los puertos españoles, que “se están preparando para ser centros suministradores de energía a través de la ecoeficiencia y la ecoactividad”. El objetivo, fijado en el Plan Estratégico 2030 de Puertos del Estado, es rebajar un 50% la huella de carbono de los puertos en tan solo una década.
Hidrógeno, combustible de futuro
“Todas las fuentes de energía tendrán su cuota de mercado y acabarán conviviendo en los puertos”. Es el mensaje que ha lanzado Toledo, quién ha añadido que el GNL se está erigiendo en el combustible de transición para el proceso de descarbonización marítima, pero el hidrógeno es una opción de futuro a partir del año 2030. “Los puertos serán hubs suministradores de energía conectados a la tecnología big data”. El GNL, el hidrógeno y las conexiones eléctricas son los factores decisivos que ha enumerado Toledo para que los puertos españoles lleven a cabo el camino de reducción de las emisiones contaminantes.

Otro de los elementos que permite la rebaja de la contaminación es la conexión de los puertos con las redes ferroviarias. Al respecto la presidenta de ADIF, María Luisa Domínguez, que también ha participado en la mesa redonda junto a Toledo, ha detallado el plan gubernamental, que prevé una dotación de 966 millones de euros, para avanzar en el diseño de una red ferroviaria para las mercancías. En este momento, la cuota en este ámbito se sitúa en el 5%, mientras el propósito es alcanzar el 20% en 2030.

Domínguez ha puesto el foco en las oportunidades que ofrece el hidrógeno en la tracción ferroviaria como sustituto de la electrificación. En este sentido, ha explicado que ADIF participa en un proyecto internacional, el ‘Fch2rail’, en el que se exploran los usos del hidrógeno como alternativa a la electricidad por su menor coste económico y por su adaptabilidad a todo tipo de líneas ferroviarias. Para impulsarlo, la presidenta de ADIF ha reclamado que se avance en la creación de una normativa básica europea sobre la tracción ferroviaria con hidrógeno.
La planta más grande del mundo de BioGNL
La jornada de Gasnam también ha servido para conocer el funcionamiento de la planta de BioGNL más grande del mundo, ubicada en Noruega. En la ponencia, moderada por el responsable de bunkering de Naturgy, Antonio Miranda, representantes de la empresa noruega Biokraft y del grupo tecnológico Wärtsilä han explicado cómo se realiza el suministro en una planta de licuefacción de biogás, con una capacidad de 50 toneladas al día, lo que la convierte en la mayor instalación de este tipo en el mundo, según Wärtsilä.

Recientemente, el Wärtsilä y Vantaa Energy, una empresa de energía finlandesa, han firmado un acuerdo sobre un estudio de viabilidad para una instalación de power to gas en la planta de conversión de residuos a energía de Vantaa Energy en la ciudad de Vantaa (Finlandia). El acuerdo de codesarrollo se firmó en mayo de este año y tiene una vigencia de 12 meses.

