El ministro de Transporte y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha sido esta mañana en Barcelona el protagonista de una nueva jornada del Cercle d’Infraestructures (Círculo de Infraestructuras) celebrado en el Word Trade Center de la capital catalana con la presentación y bienvenida por parte del presidente del puerto, Lluis Salvadó y del presidente del lobby empresarial, Santi Vila. Ante una audiencia de más de 200 personas, todos profesionales y empresarios del sector, el diputado castellano-leonés ha desgranado la base de las políticas de su ministerio y, en cuestión portuaria, ha hablado fundamentalmente de tres aspectos: el corredor del Mediterráneo, los accesos terrestres (viarios y ferroviarios) al puerto de Barcelona y la necesidad de otorgar a la ejecución de las infraestructuras un carácter más socio-económico que electoralista.
Puente ha analizado en su discurso “los grandes retos entorno a los que giran nuestra acción de Gobierno: avanzar en la transformación de España en su conjunto, y eso quiere decir del conjunto de territorios y del conjunto de ciudadanos”; continuar el proceso de descarbonización del sistema de transportes para aumentar nuestra competitividad; y avanzar en la transición hacia una movilidad sana, sostenible, segura y conectada”.
En este contexto, el ministro ha reivindicado el diálogo y la política en la planificación de infraestructuras por encima de la tecnocracia, en velada alusión al Partido Popular. Para el ministro “es la política la que debe fijar criterios y marcar prioridades. Defiendo que la solución óptima es aquella que nos permita suplir una necesidad de forma más inteligente, sostenible y eficiente”.
730 millones para los accesos al puerto de Barcelona
Tras la intervención de Lluis Salvadó, quién había avanzado que este viernes se reunía la comisión de seguimiento para los accesos al puerto de Barcelona, el ministro ha señalado que se trata de obras necesarias “para que el puerto no vea limitada su capacidad de expansión, para impulsar el tráfico de mercancías por ferrocarril y ordenar el tráfico pesado en la entrada de Barcelona”.

En este sentido, “el diálogo y la colaboración (entre Gobierno de España y Gobierno de la Generalitat) aceleran las inversiones y este es el mejor ejemplo”. Así, “en pocas semanas se adjudicarán los proyectos tanto de carreteras como ferroviarios”, gracias a que “desde 2020 se ha venido trabajando de forma constante y discreta en dos grupos de trabajo”. Cabe recordar que en octubre de 2023 el ministerio licitó por 12,2 millones de euros la redacción de los proyectos de construcción de los accesos Sur el recinto barcelonés y lo que se adjudicará próximamente será estudio informativo de los proyectos.
Los proyectos de carretera y ferrocarril son “de gran alcance” y recogen actuaciones por valor de 730 millones de euros, según ha podido saber NAUCHERglobal (que, en conjunto, superaran los 800 millones), que serán recogidos en el convenio de financiación, expuestos en la reunión de la comisión de seguimiento de hoy.
De esta cifra se ha previsto que la autoridad portuaria se haga cargo de unos 200 millones de euros, en base al fondo de accesibilidad terrestre-portuaria de Puertos del Estado, del que Barcelona es -siempre- el principal valedor, mientras que el antiguamente denominado Grupo Fomento (Adif, el propio ministerio, Renfe…) se harán cargo del resto de las partidas. En las próximas semanas se conocerá la letra pequeña de este importante acuerdo.
En suma se trata de dos actuaciones de interés general, retrasadas por los sucesivos gobiernos del Estado desde hace veinte años (muchas veces en favor de actuaciones de menor importancia estratégica pero mayor rédito electoral) y según Óscar Puente en el caso del acceso viario, “se puede resumir como la adaptación de la A-2 (incluyendo la ampliación de calzada y nuevas estructuras) para ordenar el tráfico pesado” y, en el caso del ferrocarril “la combinación de la infraestructura ferroviaria con la prolongación de la A-2 por el cauce del río Llobregat hasta la futura estación intermodal”.
Par el ministro “estamos ante una propuesta muy ambiciosa que plantea una solución a tres niveles con el eje ferroviario de mercancías en túnel, la línea de Ferrocarrils de la Generalitat a nivel y, por encima, el eje viario sobre una estructura”. Puente también ha remarcado “la complejidad que añade el hecho de transcurrir en paralelo al río sin apenas espacio”.
El titular de Transporte ha alertado que “la redacción de los proyectos será larga”, Pese a ello “la excelente coordinación entre todas las partes: ministerio, ADIF, Puertos del Estado, puerto de Barcelona, Ferrocarrils y Generalitat; está permitiendo adelantar trabajos de reposición de servicios afectados desde este mismo año. Todo ello contribuirá a que la ejecución futura de las obras sea más eficaz”.
El corredor Mediterráneo como eje vertebrador
Respecto al corredor Mediterráneo, Óscar Puente también ha indicado que “desde 2018, hemos licitado 6.600 millones de actuaciones del corredor Mediterráneo, cifras récord que nos están llevando a la máxima capacidad licitadora de la Administración”. Para el ministro “es importantísimo recordar este punto cuando aparezca la tentación de criticar los plazos y retrasos acumulados”.

Puente ha recordado que “hoy, el corredor es una realidad desde la frontera hasta Barcelona y a estación intermodal de La Llagosta está construyéndose desde hace más de un año.
También ha señalado que “en el nudo de Castellbisbal, este verano vamos a acometer una de las operaciones ferroviarias más complejas de los últimos 50 años en España: la puesta en servicio de la triple vía entre Castellbisbal y Martorell, que permitirá que en un año ya puedan circular mercancías en ancho estándar desde la fábrica de SEAT de Martorell hasta Francia. Además, “la implantación del tercer hilo entre Castellbisbal y Tarragona ha ido paralela a una renovación integral de la vía que da servicio a la R4 (Cercanías).
El ministerio también ejecuta los los trabajos de adaptación al ancho internacional entre Tarragona y Castellón y “estamos impulsando la ampliación de apartaderos de 750 metros entre Zaragoza y Tarragona, fundamental para la competitividad del Port de Tarragona”.
Para Puente “el corredor Mediterráneo es la joya de la corona de las Redes Transeuropeas de Transportes y es una necesidad estratégica para España porque conectará a 1 de cada 2 españoles y al 60% de la capacidad exportadora de los puertos del país”.
Respecto al corredor el ministro ha culminado señalando que «hemos puesto en servicio cerca de 627 kilómetros, de los cuales el 44%, han sido bajo este Gobierno; y alcanzaremos los 350 km. con las próximas puestas en servicio», ya en 2025.
“Una política moderna en materia de movilidad e infraestructuras”
Finalmente, en un ámbito más general, el ministro ha expuesto que “España necesita una política moderna en materia de movilidad e infraestructuras y estamos convencidos que la estrategia de movilidad y la nueva Ley de Movilidad Sostenible son los mejores instrumentos para conseguirlo.
El titular de la cartera de Transporte se ha basado en dos elementos: “el establecimiento de reglas para cogobernar la movilidad entre las distintas Administraciones, y los criterios de las decisiones de inversión para garantizar su rentabilidad socio-ambiental”. Respecto al primero, las Administraciones debemos colaborar en el diseño y planificación de las redes de transportes de forma leal y coordinada” y ha puesto como ejemplo la comisión de seguimiento de los accesos al puerto de Barcelona.
En relación con el segundo elemento, “necesitamos una planificación racional, con análisis de las inversiones para la correcta toma de decisiones”, y “que se garantice la eficiencia del gasto público y se asegure el retorno económico y social de las inversiones”.

En su discurso -en parte, reivindicativo, como acostumbra a hacer-, el ministro ha explicado que “un puente, una estación o una variante no son de izquierdas o derechas. Son o no son adecuados. Punto”. Para Óscar Puente “debemos discutir la idoneidad de los proyectos en base a criterios rigurosos, no sólo técnicos, también de impacto socio-económico ya que el rigor no ahoga la discusión política, pero sí lo ordena”.
En este sentido, “estarán de acuerdo conmigo en que, por desgracia, en el debate público entorno a las infraestructuras falta rigor, falta seriedad”. Como ejemplos ha incidido en que “no es serio rechazar un trazado cuando ya ha superado los trámites de información pública y declaración de impacto ambiental”, como ha sucedido en el pasado con los propios accesos al puerto de Barcelona, o “no es serio defender, desde una Administración local o regional, una propuesta a sabiendas de que jamás se va a hacer por innecesaria”.
En este contexto, “deberíamos reflexionar sobre estas comparaciones territoriales que carecen de sentido porque ni las necesidades son las mismas ni las redes de transportes son equivalentes”. Para Puente “son comparaciones tramposas”.
A nivel de ejecución, “en Cataluña es donde más invertimos, pero no por ningún favoritismo especial, sino por puro sentido común: por su posición geográfica, por su volumen de población y por el peso industrial y económico”, pese a ello ha admitido que el grado de ejecución presupuestaria en esta Comunidad Autónoma está, junto a Andalucía, a la cola mientras que en términos relativos, “Madrid supera el 100%”. No obstante, en términos absolutos “en 2023 invertimos 250 millones de euros más en Cataluña que en Madrid”.
En todo caso, “las inversiones en Cataluña son en beneficio de todos los españoles y así se debe explicar, porque justificar diferencias territoriales en base a sentimientos o banderas sólo conduce a la división”. Para el ministro Murcia, Andalucía o la Comunidad Valenciana “se ven beneficiadas de la inversión en Cataluña”, por cuanto sus puertos estarán conectados con la frontera, “por eso, murcianos, andaluces o valencianos deberían ver las inversiones en Cataluña en beneficio propio”.
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