Solidez, robustez financiera y consolidación del modelo empresarial. Son los conceptos en los que ha insistido el presidente de la naviera Balèaria, Adolfo Utor, durante la presentación de los resultados del ejercicio 2025, celebrada hoy en Denia, donde se encuentra la sede de la compañía. Estos se han visto respaldados por las cifras que se han dado a conocer, destacando el incremento del 16% en la facturación, que el año pasado alcanzó los 801 millones de euros. Este aumento, en palabras de Utor, se ha producido “como consecuencia fundamentalmente de los tráficos de pasajeros con el norte de África, especialmente con Argelia y Marruecos, desde los puertos de Barcelona y Valencia”. De esta forma, un 56% del transporte de pasajeros de la naviera en 2025 ha sido de carácter internacional. En total, el año pasado, Baleària transportó a 6.518.000 pasajeros. El 44% restante se reparte entre Baleares, básicamente, y Canarias.
En el ámbito de las mercancías, los resultados también arrojan un crecimiento del 10%. En este caso, el 70% corresponde a movimientos nacionales, sobre todo con Baleares. En el ámbito de las mercancías, un 35% se destinan al norte de África. La naviera, que cuenta con una cartera de 43 barcos, 36 de ellos en propiedad, está apostando de forma decidida por la construcción de barcos alimentados con combustibles alternativos, dos de ellos con propulsión eléctrica para la ruta de Tarifa.

Récord de beneficios pese a los ETS
La naviera cerró 2025 con unos beneficios de 63 millones de euros, un 152% más que en el año anterior. Utor los definió como “unos resultados históricos” y recordó que el Ebitda, los beneficios antes de impuestos se destinan a “inversiones y a fortalecer la caja para la compra de Armas Trasmediterránea”. En el segundo año de entrada en vigor de la tasa para el comercio de emisiones, los ETS, el presidente de Baleària reveló que en 2025, los costes ambientales ascendieron a los 20 millones de euros. En su afán por liderar la descarbonización del transporte marítimo, la compañía ya está ensayando con la propulsión de buques a biometano en tres rutas, de las que dos conectan Barcelona con Alcudia y Ciutadella. “Además de para rebajar las emisiones de CO2, las regulaciones ambientales nos están sirviendo para mejorar la competitividad y lo estamos consiguiendo”.
A pesar de aplaudir las iniciativas ambientales articuladas por el Ministerio de Transportes en la Estrategia Marítima Nacional 2025-2050, Adolfo Utor ha instado a que “las tasas que recauda la Administración vuelvan al transporte marítimo. Son fondos que tienen que retornarse a nuestro sector, que ha estado muy penalizado y que lo tiene más difícil para descarbonizarse que otros ámbitos”. En este sentido, ha anunciado un proyecto para colaborar con macrogranjas españolas para que reciclen las emisiones de metano y que estas se transformen en combustible.
Rescate de Armas Trasmediterránea y socios canarios
Uno de los conflictos en los que está inmerso Baleària en los últimos meses es la resolución de su oferta de compra por la naviera canaria Armas Trasmediterránea. En estos momentos, en el que el expediente lo está analizando la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia (CNMC), Utor ha detallado que ya existe un acuerdo con un grupo de inversores canarios para que estos adquieran un 30% del capital de la nueva compañía. En relación a “la resolución administrativa que se está dilatando en el tiempo más de lo necesario”, Utor ha urgido a agilizar la resolución “para evitar que siga deteriorándose el servicio estratégico del transporte marítimo que hasta ahora ofrecía Armas Trasmediterránea, que en la última década se ha visto obligada a vender 16 barcos, perdiendo facturación y cuota de mercado”. A pesar del retraso en la resolución de la compra, Balèaria ha descartado abrir el capital de la naviera a inversores externos. En este aspecto, Utor ha dibujado un escenario a corto y medio plazo, en el que la estrategia de la firma continuará siendo local, española, para mantener su independencia y posicionamiento. Eso sí, ha aventurado que si, finalmente se produce la adquisición, supondría un periodo de adaptación de entre dos y tres años en la tesorería de Baleària.
El tema de la compra de Armas ha supuesto una parte importante de la intervención de Utor. Así, ha enfatizado la importancia de que el caso se resuelva con celeridad, ya que “existe un clamor en Canarias para que la situación no empeore porque del transporte marítimo depende la conectividad y la economía”. Baleària, que presentará alegaciones a la resolución de Competencia, ha defendido su oferta, argumentando que “en estos momentos, no existe competencia, sino que opera Fred Olsen y otra compañía que está en decadencia”. En este punto, ha definido la operación como “un rescate, más que una compra al uso”.
Restricciones a la movilidad en Baleares
Respecto al proceso de negociación para levantar las restricciones a la movilidad en vehículo privado en Baleares, especialmente en Formentera, Utor ha reconocido un descenso de los tráficos de pasajeros y vehículos durante el año pasado. “Nos toca convencer a las autoridades que los buques también actúan como autopistas que sirven para conectar y vertebrar territorios”.
Otra de las iniciativas en las que ha estado inmersa Baleària es la construcción de la nueva terminal para ferris y cruceros que proyectaba en el Puerto de Valencia. Tras el ‘no’ del consejo de administración de la Autoridad Portuaria de Valencia (APV) el pasado mes de diciembre, Utor ha anunciado que la naviera volverá a solicitar el derecho de construcción y explotación de un proyecto que implicaba una inversión de 100 millones de euros. En su momento, la APV lo había rechazado por la necesidad de replantearse la distribución de los muelles contemplados en este proyecto, habida cuenta de los cambios experimentados en los tráficos, en las necesidades de maniobrabilidad de los nuevos buques y en la conectividad de Valenciaport con otros puertos”.







