No podía ser de otra manera. CMA-CGM acaba de hacer públicos los resultados de 2020 y están al nivel de los sus colegas Maersk y Hapag-Lloyd: un beneficio neto de 1.750 millones de dólares. Ni más ni menos.
En este caso, conviene tomar en consideración que las pérdidas del año 2019 fueron de 229 millones de euros y que CMA- CGM venia de una situación financiera delicada. Podríamos decir que “la pandemia les ha venido a ver”. La derrota recorrida es muy similar a la de sus pares mencionados: disminución del volumen total de contenedores transportados, aumento del ingreso por contenedor, y termina con un Ebitda de 6.100 millones de dólares, con márgenes del 22,7%.
No hace mucho que el Sr. Saade, consejero delegado de CMA-CGM en un foro marítimo en Estados Unidos aseveró que los servicios en la era digital se debían pagar… y vaya si se pagan.
CMA-CGM para este 2021 considera igual que sus adláteres Maersk y Hapag Lloyd que “las cosas parecen ir bien”. Es decir, que finalizaremos el año también con buenos beneficios si nada se tuerce.
Y mientras, en la Comisión Europea miran para otro lado después de haberles dado cuatro años más de exención de las normas de la competencia (BER), a finales de marzo de 2020.

