Hace pocos días, la naviera danesa Maersk anunció la firma de un memorando de entendimiento con Larsen & Toubro (L&T) para explorar nuevas oportunidades de construcción naval y abanderar dos buques en la India. Maersk explicó que la acción busca “reforzar nuestro compromiso de largo plazo con el sector marítimo del país”. El acuerdo, que se firmó en presencia del ministro de Transportes y Puertos indio, Sarbananda Sonowal, es el segundo, después del formalizado por Maersk a principios de este mismo año con Cochin Shipyard.
Tras la operación, la naviera reveló que había abanderado dos buques: el MAERSK VIGO y el MAERSK VILNIUS. Según añade la firma, “la India tiene importantes capacidades de infraestructura que queremos aprovechar y, a la vez, estamos ampliando nuestra capacidad operativa e invirtiendo en el desarrollo del ecosistema marino del país”.
El movimiento de Maersk no es el único que han registrado las navieras en el país asiático. El incremento del cabotaje, los beneficios fiscales y la agenda ‘Maritime India Vision 2030’ han impulsado el boom del reabanderamiento. Este mismo mes, CMA CGM ha confirmado la inscripción de cuatro portacontenedores bajo pabellón, al mismo tiempo que realizaba un pedido de seis buques de 1.700 TEUS a Cochin Shipyard. Al mismo tiempo, MSC ha anunciado, en la reciente ‘India Maritime Week’, el traspaso de una docena de buques.
Fomento de la competitividad
Desde la India, gracias a su plan Maritime India Vision 2030’, se han articulado medidas como la priorización del pabellón autóctono en los tráficos doméstico, dejando la puerta abierta al abanderamiento de armadores extranjeros si se dan episodios de falta de capacidad de carga. Además, las ventajas se concretan en la creación de una plataforma, ‘Gift City’, que favorece la propiedad y la financiación dentro de las leyes indias. De esta forma, el país quiere atraer pedidos de portacontenedores y renovaciones de flota, que puedan generar demanda sostenida en astilleros locales.
A corto plazo, las consecuencias de esta estrategia implica un aumento de la carga bajo bandera india, más empleo y mayor poder de negociación por parte de la India los tráficos marítimos intraasiáticos.

