Satisfechos y con “unas expectativas brutales”. Así han definido los organizadores de la 61 edición del Salón Náutico, que tendrá lugar en Barcelona entre el 11 y el 15 de octubre, las perspectivas de la cita. El evento estará indudablemente marcado por la Copa América de Vela, que en palabras de Luis Conde, presidente del Salón Náutico, “ayudará a que la náutica sea una realidad todavía más importante”. Desde el punto de vista temático, el salón se centrará, como en los últimos años, en dos ejes: la sostenibilidad y la innovación. Las previsiones de los organizadores son alcanzar los 50.000 visitantes, a pesar del menor espacio expositivo por la instalación del equipo Inneos, que tiene su base en el Muelle de España, reduciendo su superficie en un 50%. Pese a las limitaciones de la Copa América de Vela a la hora de crecer en espacio, desde el Salón Náutico creen que el impacto de la competición puede servir como palanca para la expansión de las ediciones futuras, ya que la de 2024 todavía está en el aire por la misma Copa América.
El director del Salón Náutico, Josep Antoni Llopart, ha destacado que el evento aprovechará el impacto de la Copa América de Vela para “acelerar la fortaleza de la náutica”. La edición de este año se caracteriza por la reorganización y la reestructuración de los espacios, lo que concentrará la oferta en tres ámbitos: el Muelle de España, con un 50% menos de superficie expositiva, el Moll de la Fusta y la Marina Port Vell. Pese a esos recortes, la organización ha decidido ofrecer dos entradas con taquillas, la situada en el Moll de la Fusta y la del Portal de la Pau.

El certamen contará con 240 expositores y una muestra de 160 embarcaciones flotantes. Al respecto, Llopart ha reconocido que es una cifra menor que la del año pasado, aunque ha precisado que algunos han ampliado la superficie expositiva contratadas. La Copa América también ha provocado la deslocalización de las actividades divulgativas y “un mayor interés de la comunidad internacional y local”, que según Llopart, será la palanca para el crecimiento de las próximas ediciones, en las que el salón se plantea “reforzar el acercamiento de la ciudad a la economía náutica”.
Periodo de estabilización de la náutica
Por su parte, Xavier Andrades, representante de la America’s Cup Experience, ha explicado que con la inauguración del centro de divulgación inmersivo situado en el Muelle de España, “la intención de la America’s Cup es dar a conocer la competición, enfocándola al ciudadano de Barcelona y que esta sea un proyecto inclusivo para la democratización de la náutica”. De hecho, la organización de la America’s Cup Experience ofrecerá un descuento del 20% en la entrada si se aporta el tique del Salón Náutico.
El impacto de la Copa América de Vela también ha centrado las reflexiones del director general de la Asociación Nacional de Empresas Náuticas (Anen), Jordi Carrasco. Desde la patronal, se ha querido lanzar un mensaje de esperanza sobre la situación del mercado, que tuvo un comportamiento de crecimiento exponencial durante la pandemia y ahora, con unas matriculaciones anuales en torno a las 5.000 unidades, recupera los valores del año 2019.

Jordi Carrasco ha incidido en que la Copa América, o más bien su influencia e impacto, deberían servir para impulsar los avances tecnológicos y la innovación. Pese a la estabilización del mercado, el director general de ANEN ha explicado que la pandemia ha permitido ampliar y mantener una base de usuarios nueva y ha enmarcado esta tendencia en la apuesta por el chárter, el alquiler de embarcaciones náuticas, que ahora representa el 40% de las matriculaciones. “Creemos que del salón y de la Copa América saldrá un sector náutico reforzado y que consolide la marca Barcelona como referente de la náutica”.
Para la edición de este año, los organizadores prevén una asistencia similar a la del 2022, entorno a unas 50.00 personas, a la expectativa de si finalmente se celebra el Salón Náutico en 2024 por los condicionantes de la Copa América.









