Precisamente el día que se conocía la operación por la que la empresa de servicios portuarios y logísticos Bergé y Cía vendía un 51% de las acciones a Maersk, el debate sobre el papel de las empresas transitarias frente al poder de las navieras, cada vez con más servicios integrados, ha estado presente en el tradicional resumen anual ante los medios de comunicación que realiza la asociación Ateia Barcelona. En este contexto, el presidente de la entidad, Emilio Sanz, ha planteado la necesidad de que “las empresas transitarias se hagan grandes” con el propósito de competir mejor en un mercado global y cada vez más atomizado tras las alianzas que han puesto en marcha las navieras a partir del año 2025.
Sanz, que se encuentra en su tercer mandato al frente de Ateia Barcelona, ha instado a que se produzca el relevo en la asociación, por lo que ha revelado que lo planteará en las sucesivas reuniones del comité ejecutivo. Entre las preferencias para sucederle, Sanz ha apostado por “una persona que se encuentre activa laboralmente y en la parte final de su trayectoria”, recordando que los últimos cinco presidentes de Ateia Barcelona han surgido del Club del Transitario Marítimo.
La situación generada por las nuevas alianzas entre las navieras ha sido la protagonista del encuentro. “Vemos con cierta preocupación las actuaciones de estos nuevos acuerdos, ya que algunas de ellas podrían no cumplir las normas comunitarias de la competencia”. Ante esta hipótesis, Sanz ha aludido a actuar si se producen estas disfunciones, pero mientras tanto “solo nos queda el wait and see”.

Operaciones habituales
En el incesante proceso de concentración de las navieras y los servicios que ofrecen, el presidente de Ateia Barcelona ha recomendado “acostumbrarse a operaciones que seguirán siendo habituales en el sector marítimo y en otros ámbitos”. En este escenario de integración horizontal, Sanz ha reivindicado el servicio que ofrecen los transitarios que, según sus palabras, “garantizan la entrega de la mercancía de puerta a puerta sin las problemáticas que se generan con algunas navieras”.
Tras el desvío del tráfico procedente de Asia por el Cabo de Buena Esperanza por el cierre a la navegación del Canal de Suez por el veto de los hutíes a los buques que realizan habitualmente la ruta, Sanz ha denunciado las congestiones de contenedores en tránsito que han sufrido puertos como el de Barcelona. “La situación ha mejorado, pero se ha incrementado el tiempo medio de las operaciones”. A estas dificultades, se han sumado las obras del Corredor Mediterráneo, con el cierre del túnel ferroviario de Roda de Berà (Tarragona), que impiden el tráfico medio de un centenar de contenedores por tren desde el puerto de Barcelona hasta Zaragoza por la falta de camiones.
En relación a la guerra entre Israel y Hamás, que está impactando en el transporte marítimo por la imposibilidad de navegar por el Canal de Suez, desde Ateia Barcelona se sitúa en un plazo de tres meses la resolución del conflicto si prosperan la tregua actual, que solo impide la circulación de buques de propiedad israelí.
En relación al balance de Ateia Barcelona, Emilio Sanz se ha mostrado satisfecho de la evolución de la entidad, que cuenta con 115 empresas, de las que aproximadamente un 90% son pequeñas y medianas firmas. Como proyecto inmediato para el año 2025, la entidad celebrará el Día del Transitario el próximo 8 de mayo en el hotel Torre Melina de Barcelona.

