La actualización del Rebeca
Se es totalmente consciente que deben ser los operadores son los principales protagonistas. Los datos: a 1 de enero de 2016, el 55,4% del tonelaje controlado por los armadores españoles operaban bajo pabellón nacional. El tonelaje restante se distribuye en 19 registros extranjeros, de los cuales, en términos de GT, el más utilizado es Malta (38,2%), seguido de Madeira (24,2%), Chipre (12,0%) y Bahamas (10,8%). En número de buques, Madeira pasó a ser el registro extranjero más utilizado, con el 24,2% de las unidades seguido de Panamá, que ha pasado a la segunda posición (23,1%), Malta (19,8%) y Chipre (14,3%). La realidad es que los armadores españoles prefieren fletar buques europeos que disponer de propios bajo pabellón español.
Resulta, por tanto, necesaria y urgente la actualización del Rebeca vía la Ley de Presupuestos del Estado, siguiendo el esquema metodológico de otros países, con pleno respeto al derecho comunitario (D. 2004). Ver especialmente el caso de Reino Unido en este enlace.
La propuesta
España debe estudiar y analizar, con referencia metodológica en el modelo citado, sus desventajas competitivas, especialmente con Madeira y Malta. Nuestro país tiene margen de maniobra para incrementar sus instrumentos de fomento, con pleno respeto al derecho comunitario (D. 2004). Es urgente y vital esta actualización.
Medidas concretas embarque de alumnos
La Administración española (particularmente el Ministerio de Fomento) ante el problema de la falta de buques españoles suficientes para el embarque de alumnos españoles, ha puesto en marcha dos medidas claramente insuficientes, a pesar de su buena voluntad e intención: las subvenciones a las navieras (vía Anave) y el nombramiento de Embajadores marítimos (OMI) que han contribuido de manera muy eficaz a dar visibilidad al problema, resulta especialmente meritoria y destacada la labor del capitán Antonio Padrón y Santiago en esta función, pero no lo han solucionado por sus obvias limitaciones.
En tanto, en cuanto resulta vital el disponer para nuestro país de personal marítimo, suficiente y cualificado, resulta imprescindible la colaboración y tutela de la Administración. En ese sentido, proponemos:
1.- Decreto del Ministerio de Fomento, de la obligatoriedad del embarque de alumnos de náutica en los buques y embarcaciones de la administración pública (Lista 8ª). Con las lógicas limitaciones en relación a las unidades afectas a las FSE.
2.- Impulsar el estatuto jurídico del buque histórico y del patrimonio marítimo flotante, recogido en la LNM, pero pendiente de desarrollo reglamentario. En ciertos tipos de buques, tanto por su porte como por el nivel de protección que recibirán, se debe incorporar la obligación de embarque de alumnos.

