El nuevo Parc del Port de Tarragona se ha inaugurado este fin de semana con una jornada festiva que reunió a cientos de personas en un programa de actividades culturales y lúdicas. La apertura culmina la transformación del entorno de la Autoridad Portuaria en una zona de bajas emisiones, con mayor protagonismo para peatones y ciclistas. Durante la inauguración, los asistentes participaron en visitas guiadas, actuaciones de cultura popular de los barrios del Serrallo y del Port, así como en un concierto itinerante en bicicleta a cargo de la Big Bike Orchestra, en el marco del festival Dixieland.
El proyecto ha permitido aumentar en un 44% el espacio destinado a la movilidad peatonal y ciclista, mientras que las zonas verdes han crecido un 65%, pasando de 7.000 a 11.500 metros cuadrados. Esta ampliación convierte el parque en un refugio climático gracias a la incorporación de arbolado y vegetación mediterránea que contribuyen a reducir el efecto isla de calor. El nuevo espacio, diseñado por el equipo de arquitectos MasMaristany y ejecutado por la UTE Eiffage-Gicsa, ha supuesto una inversión cercana a los 3,3 millones de euros. El parque integra diferentes áreas como una zona de bosque, espacios de juego infantil, un circuito de calistenia, un jardín de mariposas, el renovado Passeig del Rellotge y una gran plaza central bautizada como Espai Mediterrània.
Este espacio central está concebido como punto neurálgico para la movilidad y como escenario de actividades al aire libre. La apertura de una gran escalinata hacia el dique de Llevant mejora la conexión entre el Moll de Costa, el paseo del Miracle y otros puntos del frente marítimo. El acto inaugural contó con la presencia del presidente de Port Tarragona, Santiago J. Castellà, y el alcalde de la ciudad, Rubén Viñuales, entre otros representantes institucionales. Castellà destacó que se trata de “un espacio profundamente ciudadano”, mientras que Viñuales subrayó el papel del Port como elemento clave en la vida urbana de Tarragona.
Entorno accesible e inclusivo
El parque se ha concebido bajo criterios de urbanismo sostenible e intergeneracional con el objetivo de ofrecer un entorno accesible e inclusivo para todas las edades. Entre sus elementos, cuenta con más de 200 árboles y 14.500 plantas autóctonas, así como sistemas de drenaje sostenible que favorecen la infiltración del agua de lluvia. Además de su función ambiental, el nuevo espacio mejora la conectividad de la fachada marítima. La reordenación del tráfico ha reducido en un 65% el espacio destinado a los vehículos, reforzando el carácter pacificado de la zona. Con esta actuación, el Port de Tarragona da un paso más en su apertura a la ciudad y en la integración de sus espacios en la vida cotidiana de la ciudadanía.

