Quienes conocen a José Luis Gabaldón saben que hablamos de uno de los cerebros jurídicos mejor amueblados del país; y saben que es un pedagogo de vocación y un trabajador incansable. Sus amigos, los que hemos navegado y compartido con él cielos e infiernos, aciertos y errores, ilusiones y fracasos, trozos de vida en fin, sabemos que es persona generosa, de corazón abierto y acogedor, y de inteligencia mayúscula y amable. Un buen gran amigo de sus amigos.
Acaba de publicar José Luis Gabaldón la segunda edición, ampliada y actualizada, del monumental ‘Curso de Derecho Marítimo Internacional’ que tan buena acogida tuvo cuando se publicó en 2012. Esta segunda edición, 1356 páginas, compendia y explica, de forma clara y comprensible, apoyado en numerosos ejemplos, las distintas instituciones que conforman el Derecho marítimo internacional, público y privado, así como los principales contratos tipo que facilitan la unificación internacional de las relaciones jurídicas nacidas con ocasión de la navegación marítima.

Incorpora esta edición novedosos apartados como los tratados interamericanos de Derecho privado conflictual; las normas penales internacionales contra la migración ilegal por mar; la ordenación de los espacios marítimos en la Unión Europea; la embrionaria regulación de los buques sin tripulación (los conocidos MASS, Marine Autonomous Surface Ship); la reciente normativa europea y mundial sobre el control de emisiones a la atmósfera y su especial incidencia en la explotación de los buques; los acuerdos de liberalización del transporte marítimo celebrados por la Unión Europea con terceros países; y las sanciones internacionales restrictivas del tráfico marítimo, impuestas por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, por la Unión Europea o de carácter unilateral
Respecto a la primera edición, ésta añade un apéndice para cada capítulo que sintetiza el estado de la legislación marítima española con la intención de comparar, ilustrar y ejemplarizar el reflejo del Derecho marítimo internacional en un ordenamiento nacional concreto de origen interno, así como la medida en que este último funciona como complemento, modulación y ampliación del Derecho y de la contratación marítima internacional.
Estamos ante una obra de consulta, diría que imprescindible para quienes se dedican al Derecho marítimo, o tratan con el, siquiera en parte o de forma tangencial. Una obra luminosa y completa, un arsenal de ciencia que a nadie decepcionará.

