Pasándole el testigo a Málaga. Así ha concluido en Gijón la 64a edición del Congreso Internacional de Ingeniería Naval y Oceánica, tras tres jornadas de intenso debate sobre el futuro del sector. Con la sostenibilidad como columna vertebral, el desafío de la descarbonización, la apuesta por las energías renovables de origen marino, la renovación de la flota pesquera o la capacitación industrial en el ámbito de la defensa, el foro de referencia para el sector naval ha vuelto a poner el foco en la urgente necesidad de captar talento profesional en el ámbito de la industria marítima. Cabe destacar, sin embargo, que en esta nueva edición que ha supuesto un récord de asistencia, la participación de decenas de estudiantes de ingeniería naval permite vislumbrar un futuro más optimista.
Sobre todos estos aspectos se ha manifestado en la clausura del congreso, Diego Fernández Casado, presidente de la Asociación de Ingenieros Navales y Oceánicos de España, quien subrayó la importancia del talento en la industria naval y la creciente participación de jóvenes profesionales, con 80 estudiantes en esta edición. En su intervención, resaltó la necesidad de fomentar la colaboración entre universidades y empresas para garantizar el relevo generacional y la transferencia de conocimiento en el sector.
Gijón ha representado el escenario perfecto para reflexionar sobre el futuro del sector naval y la ingeniería oceánica, como ha destacado Gala Concepción Raba, decana territorial en el Principado de Asturias del Colegio Oficial de Ingenieros Navales y Oceánicos de España. En este sentido, María Belarmina Díaz Aguado, consejera de Transición Ecológica, Industria y Desarrollo Económico del Principado de Asturias, puso en valor la resiliencia de la industria naval asturiana y su capacidad de liderazgo en mercados internacionales. Señaló que la región debe continuar apoyando la innovación y la modernización del sector para garantizar su competitividad a largo plazo.
Política industrial para los astilleros
Igualmente, Jorge González-Palacios Ortea, concejal de Relaciones Institucionales del Ayuntamiento de Gijón, resaltó el papel de Gijón en la economía azul y la innovación, afirmando que la ciudad debe consolidarse como un referente en la industria naval y portuaria del norte de España. Nieves Roqueñi Gutiérrez, presidenta de la Autoridad Portuaria de Gijón, reafirmó el compromiso del puerto con la sostenibilidad, explicando las inversiones en energías renovables y digitalización portuaria para mejorar la eficiencia logística y reducir la huella de carbono.
La voz de la industria naval la puso en la clausura Laudelino Alperi Baragaño, presidente de Astilleros Armón, quien destacó la necesidad de fortalecer la competitividad de la construcción naval europea y proteger a todos los actores de la cadena de valor, desde armadores hasta proveedores. Subrayó que, sin una política industrial que respalde a los astilleros nacionales, la competencia asiática podría comprometer la viabilidad de la industria en Europa.
La última jornada del congreso ha acogido igualmente cuatro mesas redondas que han servido de cierre a la reflexión sobre las diferentes áreas de desarrollo de la ingeniería naval. Así, una de las principales conclusiones ha sido, sin duda, que la descarbonización es una prioridad. Javier Martín Arroyo Borrajo, director de la oficina técnica de Astilleros Gondán, anunció que todos sus barcos de 2025 serán eléctricos o híbridos. Luis Santos, Freire Shipyard, advirtió sobre la rápida obsolescencia de las tecnologías e Ignacio Gómez Vera, Naval Architect & Marine Engineer Production & Project Manager de SYM Naval, destacó los compromisos normativos como impulsores del cambio. Mientras, Pablo García, Balearia, insistió en la necesidad de apoyo financiero para afrontar la transición.
Colaboración industrial
En el ámbito de la eólica marina, el análisis sobre la cadena de suministro protagonizó la última jornada. Antonio Preckler, director de control, análisis y seguimiento de Pymar, alertó sobre la importancia de la colaboración industrial para mejorar la competitividad y capacidad de producción. Covadonga Carballo García, directora de Tecnología e Innovación de Windar Renovables, subrayó el papel del CBAM y la inversión en IA y realidad aumentada. Martín Fernández Pardo, presidente de la autoridad portuaria de A Coruña, defendió la apuesta por la eólica flotante como una gran oportunidad industrial.
En el turno dedicado al sector pesquero, fueron la renovación de la flota pesquera y el desafío de la transición energética los asuntos prioritarios. Javier Garat, Secretario General de Cepesca (Confederación Española de Pesca), expuso la urgencia de renovar la flota española. José Ramón Antón Vilasánchez, Director Técnico de Faustino Carceller SL. y Aitor Uriarte, director de Cintranaval, lamentaron las restricciones normativas que limitan el diseño de barcos más eficientes. José Ramón Regueira Cerviño, director comercial de Nodosa Shypyard, alertó sobre la obsolescencia de la flota y la rigidez regulatoria. Mario Cardama, director general en Cardama, subrayó la importancia de reforzar la colaboración entre astilleros y armadores.
La última mesa redonda ha puesto de manifiesto la necesidad de una estrecha colaboración entre la Armada y la industria para garantizar la evolución de las capacidades navales y la adaptación a las nuevas tecnologías. Con un enfoque en la digitalización, la inteligencia artificial y la optimización de recursos, el plan ‘Armada 2050’ se perfila como un paso decisivo hacia el futuro de la defensa marítima española.
Papel de la tecnología
Ana Buendía Núñez, directora de Desarrollo de Negocio Naval en Indra, destacó la importancia de la interconexión de datos y la rapidez en la adaptación a nuevas tecnologías: “No sabemos cuál va a ser la amenaza, pero sí sabemos que va a ser global y tenemos que integrar todas las fuerzas. Lo que creo que va a dar la superioridad estratégica no son las tecnologías emergentes, sino lo rápidos que seamos en adaptarlas. Para que sea la tecnología la que espere a los buques y no los buques a la tecnología”.
Por su parte, Eduardo Dobarro, director de la factoría de Navantia en Ferrol, resaltó el impacto de la digitalización en los buques de la Armada: “Los barcos van a evolucionar poco en la plataforma. Lo que realmente cambia es todo lo relacionado con la digitalización: nube de combate, interconexión en el espacio de combate y el gemelo digital, que permitirá conocer en tiempo real el estado de los sistemas de los barcos y optimizar su rendimiento mediante sensorización e inteligencia artificial”.
En el ámbito de la colaboración entre la Armada y la industria, Francisco José Cuervas García, CEO del Grupo Ghenova, enfatizó la necesidad de aumentar los recursos y mejorar la conexión entre ambos sectores para fortalecer las capacidades industriales. Desde la perspectiva del sector empresarial, Manuel Vila, presidente del Clúster de la Industria de Defensa, expresó su preocupación por la gestión del incremento presupuestario en defensa y la captación de talento: “La coyuntura presupuestaria es inaudita. Nunca hemos tenido esta bonanza, pero el problema es cómo lo gestionamos y de dónde sacamos talento suficiente para poner en marcha la duplicación del presupuesto”. También señaló la importancia de contar con una Ley Presupuestaria de Defensa que garantice la financiación a largo plazo.
Juan Manuel Paíno Monsalve, director general de Astilleros Armón, subrayó el papel de la industria naval en el desarrollo de tecnologías innovadoras y su capacidad para responder a las necesidades de la Armada. Eduardo Dobarro, director de la factoría Navantia en Ferrol, hizo referencia a la plataforma digital Elcano, que permitirá integrar todas las fases del ciclo de vida de los buques, desde su concepción hasta su mantenimiento, facilitando la gestión y optimización de los recursos.
En cuanto a la retención de talento, desde Indra se destacó que este es uno de los principales desafíos del sector. La formación de un ingeniero en el puesto de trabajo requiere entre cuatro y cinco años, por lo que es crucial desarrollar proyectos atractivos que fomenten su permanencia en las empresas.

