El Plan Especial del puerto de Eivissa ha dado un paso decisivo en su tramitación administrativa tras recibir la aprobación inicial de la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Vila. El acuerdo llega después de incorporar las alegaciones presentadas durante el periodo de exposición pública de la anterior versión del documento, que obligaron a introducir modificaciones sustanciales. Con este nuevo trámite, el instrumento urbanístico que ordenará el desarrollo futuro del puerto entra ahora en su fase de evaluación ambiental. El expediente será remitido a la Dirección General de Armonización Urbanística y Evaluación Ambiental del Govern de les Illes Balears para la elaboración del correspondiente Informe Ambiental Estratégico.
La aprobación definitiva del Plan Especial requerirá además los informes favorables del Consell Insular d’Eivissa, la Administración General de Costas, la Autoridad Portuaria de Baleares (APB) y Puertos del Estado. Su validación será clave para ejecutar buena parte de las actuaciones incluidas en el programa inversor previsto para el recinto portuario. La APB contempla una inversión global de 104,31 millones de euros en el puerto de Eivissa durante el periodo 2026-2029. El objetivo es avanzar hacia un modelo portuario más moderno, eficiente, sostenible y mejor integrado con el entorno urbano.
Entre las actuaciones previstas, destaca el futuro paseo marítimo de Ibosim, concebido como un proyecto transformador que incorporará procesos de participación ciudadana y medidas para mejorar los accesos viarios a la zona de Botafoc, con el fin de reducir la congestión del tráfico. El plan incluye también intervenciones ya iniciadas en el dique de Botafoc y mejoras en distintos muelles, además de la construcción y adecuación de infraestructuras estratégicas como el varadero, nuevas áreas de aparcamiento y la futura estación marítima de la línea Eivissa–la Savina.
Instalación de OPS
En el ámbito ambiental, el programa prevé la implantación de sistemas OPS (Onshore Power Supply), que permitirán a los buques conectarse a la red eléctrica durante su estancia en puerto, reduciendo las emisiones atmosféricas y acústicas. Asimismo, se abordará la modernización de servicios básicos, entre ellos la red de abastecimiento de agua potable. Según la APB, estas actuaciones contribuirán a reforzar la capacidad operativa del puerto, mejorar la calidad de los servicios y profundizar en la integración entre la infraestructura portuaria y la ciudad.
Los trabajos para redactar el Plan Especial comenzaron en marzo de 2018 con la constitución de una comisión técnica integrada por representantes de la APB y del Ayuntamiento de Eivissa. El documento obtuvo una primera aprobación inicial en diciembre de 2023 y una segunda en mayo de 2025. Tras ambos hitos, fue sometido a exposición pública, incorporando cambios derivados de las alegaciones presentadas a la propuesta de ordenación.
La aprobación acordada ahora supone el tercer acuerdo inicial dentro del procedimiento administrativo y permite continuar la tramitación mediante su remisión al órgano ambiental autonómico, paso previo a la solicitud de los informes sectoriales y a la aprobación definitiva. Durante todo este proceso, la Autoridad Portuaria de Baleares ha considerado el Plan Especial una de sus prioridades estratégicas para Eivissa. La entrada del documento en fase ambiental representa un avance significativo para dotar al puerto del marco urbanístico necesario que permita ejecutar las inversiones previstas y afrontar con mayores garantías los retos de movilidad, sostenibilidad y crecimiento de los próximos años.

