La quinta edición de la regata SoloMed ha comenzado desde el Port Olímpic de Barcelona con la participación de 15 patrones de la Clase Mini 6.50, que afrontarán un recorrido de cerca de 600 millas náuticas por el Mediterráneo. La prueba, considerada una de las más exigentes del calendario de esta categoría, llevará a la flota hasta Roses, las Islas Baleares y las Columbretes antes de regresar a la capital catalana.
La principal novedad de esta edición es el estreno del Port Olímpic como punto de salida de la competición, un hecho que refuerza el posicionamiento de este enclave como nuevo centro de la actividad náutica de Barcelona tras su remodelación y su apuesta por la economía azul. Las condiciones meteorológicas han sido finalmente más suaves de lo previsto. Aunque las previsiones apuntaban a un viento térmico de entre 16 y 18 nudos, la nubosidad ha reducido su intensidad hasta los 8-10 nudos durante el primer tramo de ceñida. El MINI SERIE 860, patroneado por la irlandesa Gráinne Costigan ha sido el primero en superar la baliza de desmarque, seguido del MAGIKARP, de Tomás Ruiz, y del MINI SERIE 544 de Geert Schouten.
La organización deportiva de la prueba corre este año a cargo del GEN Roses, club que refuerza así su implicación en el desarrollo de la vela oceánica en el Mediterráneo y la conexión entre Roses y Barcelona, dos de los principales escenarios del recorrido. Durante toda la competición, el IMOCA 60 de la Fundación Barcelona Capital Náutica actuará como embarcación oficial de seguimiento, dando apoyo a la organización y a la cobertura deportiva y audiovisual de la regata.
Barcelona, protagonista de la vela oceánica
La salida de la SoloMed llega pocos días después de la presentación oficial de la regata en el Centro Municipal de Vela, donde las instituciones implicadas destacaron la consolidación de una competición que alcanza su quinta edición y el creciente protagonismo de Barcelona en el ámbito de la vela oceánica. Desde el Institut Barcelona Esports se puso en valor la continuidad de una prueba que contribuye a estrechar la relación de la ciudad con el mar y a impulsar el Port Olímpic como espacio dedicado a la práctica náutica. Por su parte, la dirección del Port Olímpic subrayó que la celebración de la regata se enmarca en la estrategia de transformación de esta infraestructura, orientada a la náutica, el deporte, la gastronomía y las actividades vinculadas a la economía azul.
La Fundación Barcelona Capital Náutica destacó el papel de la SoloMed como plataforma para la promoción del talento emergente en la navegación oceánica y como herramienta para reforzar la proyección internacional de Barcelona como ciudad marítima. En la misma línea, la Federación Catalana de Vela presentó las iniciativas educativas impulsadas este año para acercar la competición a los escolares mediante materiales didácticos que permiten seguir el desarrollo de la regata y conocer las particularidades de la navegación de altura.
La SoloMed se ha consolidado en apenas cinco ediciones como una de las competiciones de referencia de la Clase Mini 6.50 en el Mediterráneo, una categoría considerada la cantera de la vela oceánica internacional y punto de partida para numerosos regatistas que posteriormente compiten en pruebas de máximo nivel como la Vendée Globe o la Transat.

