Alemania, Bélgica, Países Bajos y Suecia han depositado sus instrumentos de ratificación del convenio internacional sobre responsabilidad e indemnización de daños en relación con el transporte marítimo de sustancias nocivas y potencialmente peligrosas (Convenio SNP de 2010) de la Organización Marítima Internacional (OMI), lo que supone un nuevo impulso para la entrada en vigor del tratado. Con estas adhesiones, el número de Estados contratantes del protocolo de 2010 asciende a 12, cumpliéndose así uno de los requisitos clave establecidos: la ratificación por al menos 12 países, incluidos cuatro con un mínimo de dos millones de unidades de arqueo bruto cada uno.
El convenio SNP de 2010 tiene como objetivo garantizar una indemnización adecuada, rápida y eficaz a las víctimas de incidentes relacionados con sustancias peligrosas transportadas por vía marítima, en un contexto marcado por el incremento del tráfico de productos químicos y combustibles alternativos a granel. No obstante, para su entrada en vigor efectiva, el tratado exige también que las partes hayan recibido, en el año civil precedente, al menos 40 millones de toneladas de carga sujeta a contribución. En este sentido, Alemania, Bélgica, Países Bajos y Suecia notificaron para 2025 un volumen conjunto cercano a los 28 millones de toneladas.
Los datos correspondientes al conjunto de los Estados contratantes serán evaluados tras el 31 de mayo de 2026. De cumplirse el umbral exigido, la entrada en vigor del convenio podría producirse, como pronto, el 30 de noviembre de 2027. Los instrumentos de ratificación fueron depositados en el marco del 113º periodo de sesiones del Comité Jurídico de la Organización Marítima Internacional (OMI), celebrado entre el 13 y el 17 de abril. El acto contó con la participación de representantes diplomáticos de los países firmantes y fue recibido positivamente por el secretario general de la OMI, Arsenio Domínguez, así como por el director de los Fondos Internacionales de Indemnización de Daños Debidos a Contaminación por Hidrocarburos (Fidac), Gaute Sivertsen.
Daños por contaminación y riesgos
Una vez en vigor, el convenio establecerá un régimen internacional de responsabilidad e indemnización por daños derivados del transporte marítimo de sustancias nocivas y potencialmente peligrosas, incluidos hidrocarburos, productos químicos y gases licuados. El sistema contempla no solo daños por contaminación, sino también riesgos de incendio o explosión, así como lesiones personales, fallecimientos y daños materiales. La responsabilidad recaerá inicialmente en el propietario del buque, que deberá contar con un seguro obligatorio. En caso de que esta resulte insuficiente, intervendrá un Fondo SNP financiado por contribuciones de los receptores de las cargas.
El límite máximo de indemnización se fija en 250 millones de Derechos Especiales de Giro (DEG), equivalentes a unos 360 millones de dólares por siniestro. El convenio SNP complementa otros marcos internacionales vigentes en materia de transporte marítimo, ampliando la cobertura frente a riesgos asociados a sustancias peligrosas. Se estima que alrededor de 65.000 buques deberán contar con certificados de seguro o garantías financieras conforme a este régimen.

